Bicicletas remolque

Las bicicletas remolque, también llamadas trailer bike, son bicicletas que carecen de rueda delantera, diseñadas para ser acopladas a la bici del adulto, de tal manera que permite disponer de la funcionalidad de un tándem. Por otro lado, las barras tándem permiten convertir una bicicleta infantil convencional en una bicicleta remolque, ya que la bicicleta del pequeño lleva la rueda trasera en el suelo y la delantera en el aire.

Bicicletas remolque

Características de las bicicletas remolque

Las bicicletas remolque, a las que se conoce también como semitándem o trailer bike, están diseñadas sin rueda delantera, de tal manera que se sujetan a la barra del asiento de la bici del adulto, quien dirige la marcha. Suelen tener pedales operativos y algunos modelos incluyen frenos en el manillar para que el niño pueda practicar el pedaleo y la frenada.

Las bicicletas remolque o trailer bikes permiten disponer de un tándem para niños y son ideales para niños de 6 a 10 años, cuando los niños ya han crecido y no es posible llevarlos en la silla especial para niños ni en un pequeño remolque, pero todavía no son lo suficientemente mayores para ir solos.

Una bicicleta remolque es una bicicleta de niño diseñada sin la rueda delantera, que se sujeta a la bicicleta del adulto, de tal manera que el adulto va tirando del conjunto. La bicicleta remolque lleva un enganche especial que puede acoplarse a la parte de atrás de cualquier bicicleta normal.

Dado que en la bicicletas remolque básicamente se trata de acoplar de alguna manera las dos bicicletas para que el adulto sea quien conduce, existe también la opción de utilizar una barra tándem, un acople que permite la bicicleta del niño con la del adulto de manera que la rueda delantera de la bicicleta del niño quede al aire, mientras que la rueda trasera va apoyada en el suelo. De ese modo el pequeño también puede ir pedaleando al mismo tiempo si así se desea.

Las bicicletas remolque, tanto en su modalidad trailer bike como barra tándem, resultan ideales para que los pequeños acompañen a los adultos y se inicien en el ciclismo, lo que resulta beneficioso no solamente para su salud sino también para estrechar lazos afectivos, hacer ejercicio, compartir emociones o disfrutar de actividades al aire libre.

La conexión de las dos bicicletas se realiza muy fácilmente ya que el conector va instalado bajo el asiento de la bicicleta del adulto. En caso de no necesitarlo permanentemente es muy sencillo quitarlo y volver a ponerlo en el momento en que se requiera. Algunas marcas ofrecen la posibilidad de que la barra o brazo que se conecta a la bicicleta del adulto se pueda plegar, lo que facilita su almacenamiento y manejo.

Respecto al equipo de seguridad personal, aunque sea el adulto quien conduce es muy recomendable que los niños vayan protegidos siempre con un casco ciclista homologado, de su talla y correctamente colocado, incluso en trayectos cortos.

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