Cupping (ventosaterapia)

El cupping, también llamado ventosaterapia o vacuoterapia, es una técnica de medicina alternativa que consiste en aplicar ventosas sobre la piel y crear en ellas el vacío, lo que succiona el tejido de la piel. El vacío se puede crear ya sea mediante una bomba mecánica, o bien por el calentamiento y posterior enfriamiento del aire en las ventosas, usualmente vasos de cristal. La ventosaterapia es una pseudociencia derivada de la acupuntura que presuntamente favorece la circulación del Qí o flujo de energía vital.

Cupping (ventosaterapia)

Qué es el cupping o ventosaterapia

El cupping, ventosaterapia o terapia de tazas, es un tipo de medicina alternativa en la que se crea una succión local en la piel mediante ventosas. A través de la succión, la piel se introduce en la ventosa cuando se genera un vacío en la ventosa, que se coloca en la piel sobre el área seleccionada. El vacío se puede crear ya sea calentando y enfriando el aire contenido en la ventosa, o mediante una bomba mecánica.

Los practicantes del cupping creen que este método promueve la libre circulación del Qí o flujo de energía vital, promoviendo la cura de diversas dolencias, tales como el dolor, los tejidos profundos de las cicatrices en los músculos y el tejido conectivo, los nudos musculares y la hinchazón. Según sus defensores, la ventosaterapia permite disipar el estancamiento en los vasos sanguíneos y linfáticos, mejorando el flujo del Qí, lo que permite tratar enfermedades respiratorias como el resfriado común, neumonía, asma y bronquitis, así como la celulitis, entumecimiento de los miembros o diversas afecciones musculoesqueléticas.

Sin embargo, la eficacia del cupping no está demostrada. La ventosaterapia se considera una pseudociencia, ya que no hay pruebas fehacientes de que tenga ningún beneficio para la salud e incluso existen algunas preocupaciones de que el tratamiento conlleva ciertos riesgos que pueden ser perjudiciales. Diversas asociaciones médicas y científicas señalan que las evidencias científicas disponibles no respaldan las afirmaciones de que la ventosaterapia tenga beneficios para la salud, y que cualquier beneficio generado probablemente sea debido al efecto placebo.

Respecto a la seguridad de los tratamientos de cupping, las ventosas generalmente son seguras cuando las aplican profesionales capacitados en personas sanas, pero debido a los efectos secundarios no se recomiendan para personas con problemas de salud. Las ventosas pueden provocar hematomas, quemaduras leves o graves, dolor o infección en la piel, debido a que la succión produce una expansión capilar, una acumulación excesiva de líquido en los tejidos y la ruptura de los vasos sanguíneos.

Por lo que se refiere a los tipos de ventosas, existen una gran variedad. Las ventosas tradicionales son de cerámica, porcelana, arcilla, cuerno o bambú, pero las más utilizadas hoy en día son las de plástico y vidrio.

Para generar la succión se puede crear el vacío mediante una bomba mecánica de aspiración (como una pera de goma) o bien por el calentamiento y posterior enfriamiento del aire en las ventosas. Para ello, puede calentarse la ventosa o el aire dentro de ella con una llama abierta y luego colocar la ventosa contra la piel.

Las ventosas generalmente se usan en la espalda, el cuello y los hombros, y se dejan en su lugar durante un tiempo entre cinco y quince minutos. Las ventosas se pueden aplicar de diferentes formas: una vez aplicadas pueden dejarse fijas, pueden ponerse y quitarse rápidamente, o bien se pueden mover, desplazar, sacudir o girar.

Una vez que se retiran las ventosas son comunes las marcas en la piel debido a la rotura de los capilares debajo de la piel, que van desde simples anillos rojos que desaparecen con relativa rapidez hasta hematomas más serios, especialmente si las ventosas se arrastran de un lugar a otro una vez colocadas. Por lo general, los tratamientos no son dolorosos.

En cuanto al origen de la ventosaterapia, la terapia de aplicación de ventosas tiene una larga historia, ya que se utilizan desde hace miles de años en la medicina árabe, los egipcios y la medicina tradicional china, así como en la antigua Grecia. En Europa y América los médicos comenzaron a utilizar el cupping a principios del siglo XIX.

En la actualidad el cupping ha ganado notoriedad debido a su uso por parte de diversas celebridades deportivas, como el medallista olímpico y leyenda de la natación Michael Phelps cuyas imágenes con una serie de moratones redondos fueron una de las sorpresas más llamativas en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro de 2016.