Tarjeta de TV

Una tarjeta de TV, también llamada tarjeta sintonizadora de TV o tarjeta capturadora de TV, es un componente de hardware que permite que las señales de televisión sean recibidas por una computadora. La mayoría de las tarjetas de TV también funcionan como tarjetas de captura de vídeo, lo que les permite grabar programas de televisión en un disco duro, al igual que el grabador de vídeo digital (DVR). Las interfaces más comunes para las tarjetas de TV son PCI y PCI Express (PCIe), aunque también existen dispositivos PCMCIA, ExpressCard, AGP o USB.

Tarjeta de TV

Características de las tarjetas de TV

Una tarjeta de TV o tarjeta sintonizadora de televisión, es un periférico que permite al usuario ver televisión a través de la pantalla de su ordenador. La señal puede ser recibida de una antena externa, de una conexión a televisión por cable o mediante un receptor satelital.

La tarjeta de TV puede conectarse de forma interna en el ordenador, por lo general a través de una conexión tipo PCI o PCI-Express (PCIe), o de forma externa, en muchas ocasiones por conexión USB, que tendrá que ser al menos una conexión USB 2.0 para poder procesar el elevado flujo de datos. Para su integración con el ordenador se requiere de un software, que viene usualmente con el dispositivo.

El software suministrado con las tarjetas de TV suele ofrecer funciones adicionales muy útiles, como la posibilidad de edición posterior o el “time shifting”, función que permite grabar un programa para verlo posteriormente o hacer pausas y retroceder mientras se sigue grabando. También permiten grabar el programa en un CD o DVD si el ordenador dispone del equipamiento correspondiente.

Además de la recepción, muchas tarjetas de TV también permiten grabar programas de televisión en el disco duro. Si la tarjeta de TV dispone de codificador es posible comprimir el vídeo o el programa de TV durante la grabación.

Generalmente las sintonizadoras de TV permiten también la visualización de teletexto y disponen de mando a distancia por infrarrojos. Usualmente adjuntan un receptor para dicho control remoto, que se conecta a un puerto del ordenador.

Una tarjeta de TV también puede ser usada para captar vídeo de otro dispositivo, como una cámara de vídeo o un reproductor de DVD, para posteriormente difundirlo a través de Internet.

Respecto a los tipos de tarjetas de TV, así como existen diferentes formas en las que se emite la televisión en la actualidad, también existen diferentes tipos de tarjetas de TV:

  • Analógicas: Sirven para sintonizar los canales de televisión abierta, que comúnmente se sintonizan en un televisor con una antena común y de forma gratuita. También pueden conectarse a un sistema de TV por cable. La señal de audio es digitalizada en la salida del sintonizador.
  • Digitales: Entre estas existen dos tipos: las DVB-T y las DVB-C. Las primeras sintonizan canales de televisión digital terrestre (TDT) recibidos por antena, y las segundas los canales de televisión digital por cable. Ninguna de las dos puede recibir ambos tipos de señal.
  • Sintonizadores híbridos: Tienen un sintonizador que se puede configurar para actuar como un sintonizador analógico o un sintonizador digital. Cambiar entre ambos sistemas es bastante fácil, pero no inmediato. Una vez configurada, la tarjeta funcionará como sintonizador digital o sintonizador analógico hasta que se vuelva a modificar la configuración.
  • Sintonizadores combinados (Combo): Son similares a los sintonizadores híbridos, excepto que hay dos sintonizadores independientes en la tarjeta, de tal manera que el usuario puede visualizar un canal analógico mientras graba un canal digital, o viceversa. La tarjeta funciona como un sintonizador analógico y un sintonizador digital simultáneamente.
  • Satélite: Son tarjetas de TV digitales diseñadas para sintonizar canales emitidos vía satélite mediante antenas parabólicas.

En la actualidad también existen tarjetas que permiten la sintonización de dos o más tipos de emisión, incluso algunas permiten sintonizar radio FM.

Las tarjetas de TV digitales facilitan la posibilidad de grabar un programa de televisión en el disco duro del ordenador, al no ser necesario más que guardar en el disco duro el flujo de datos. En una tarjeta de TV analógica, en cambio, el proceso precisaría complejos procesos de compresión en tiempo real, con el consiguiente consumo de recursos del sistema.

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