Fototerapia

La fototerapia es el conjunto de tratamientos y terapias destinados a conservar, recuperar y mejorar la salud, que utilizan como agente terapéutico la luz, bien de manera que incida directamente sobre nuestra piel o como luz ambiental. Existen una amlia gama de rayos de luz que se aplican en fototerapia, como infrarrojos, ultravioleta, laser y luz visible.

Fototerapia

Qué es la fototerapia

La fototerapia, cuyo nombre es proveniente del griego phos (luz) y therapeia (terapia o curación) es precisamente una terapia o tratamiento basada en la aplicación de luz. La helioterapia y la luminoterapia también forman parte de ella.

En la fototerapia, los tipos de luz que se utilizan van de acuerdo al tipo de padecimiento que se trate. Generalmente se emplean rayos infrarrojos, rayos ultravioleta y también rayos láser:

  • Los rayos láser se usan generalmente mezclando un compuesto químico con los rayos de luz. Se usan en dosis poco agresivas como analgésicos o antiinflamatorios. Los rayos láser también se utilizan en una mayor intensidad para algunos tipos de tratamientos estéticos como la eliminación de tatuajes o manchas y también en fotodepilación.
  • Los rayos infrarrojos son utilizados principalmente para tratamientos donde se requiere la aplicación directa de calor.
  • Los rayos ultravioleta, a pesar de ser tan nocivos, se emplean en fototerapia bajo estrictas condiciones de seguridad para los pacientes, ya que su uso indiscriminado podría ocasionar mayores problemas que los que se tratan de aliviar.

La fototerapia se ha convertido en una gran alidada para el tratamiento de algunas enfermedades de la piel como psoriasis, acné, ictericia en el recién nacido, úlceras en pacientes que pasan mucho tiempo en la misma posición y otras.

Existen en la actualidad las clínicas de fototerapia donde se dispone de cabinas dotadas de lámparas de rayos UVA y UVB, donde los pacientes son remitidos generalmente por el dermatólogo cuando los tratamientos tópicos no dan resultado.

Algunas veces los tratamientos de fototerapia van combinados con algún fármaco que tenga una acción fotosensibilizante. Las dosis, tanto de radiación como de los fármacos, deben ser estrictamente personalizadas y supervisadas por el dermatólogo.

Un tratamiento de fototerapia debe ser aplicado únicamente en centros debidamente acreditados, por personal profesional y especializado y con aparatos que estén perfectamente calibrados por medio de radiómetros. Los ojos y mucosas del paciente deben estar completamente protegidos.

La fototerapia está contraindicada en casos de tuberculosis activa, padecimientos dermatológicos que puedan ser agravados con los efectos de la luz, alteraciones o descompensaciones hepáticas, cardíacas o renales.