Masaje sensitivo

El masaje sensitivo, también llamado masaje californiano o masaje antiestrés, es un tipo de masaje orientado a personas sanas, que no sufren lesiones concretas o fatiga muscular, cuyo propósito es aliviar las consecuencias psicofísicas que genera el estrés, tanto a nivel físico como emocional, y proporcionar relajación general, por lo que el masaje se destina a todo el cuerpo.

Masaje sensitivo

Qué es el masaje sensitivo

El masaje es casi tan antiguo como la humanidad misma y ha ido evolucionando a la par con las adaptaciones necesarias de acuerdo a la zona y características de cada pueblo hasta lo que hoy conocemos como tacto estructurado, al que pertenece el masaje sensitivo.

El masaje sensitivo va dirigido a personas sanas con la finalidad de aliviar el estrés originado por causas físicas o emocionales, dando por resultado una relajación completa.

Para ello, el tratamiento se aplica en todo el cuerpo, por lo que resulta más efectivo cuando se combina con algunas técnicas utilizadas para drenaje linfático.

Básicamente los objetivos del masaje sensitivo podría decirse que son dos:

  • Proporcionar a través del tacto la sensación de seguridad mental y corporal que propicie la liberación de la tensión física.
  • Ayudar al desplazamiento de desechos y toxinas hacia el fluido sanguíneo y linfático para que puedan ser reciclados o eliminados del organismo.

Debido a sus objetivos, el masaje sensitivo debe ser efectuado con presión y movimientos deslizantes con cierta fuerza pero a la vez con suavidad, para no causar ningún malestar o dolor.

Si la presión ejercida no es la suficiente, se corre el riesgo de que en lugar de relajante, el tratamiento cause ansiedad.

En el masaje sensitivo la presión se calibra con la ayuda del peso del terapeuta quien debe ir abarcando áreas extensas del cuerpo del paciente, ya sea con las manos o los antebrazos.

El ritmo con el que se efectúa el masaje sensitivo debe ser medianamente lento y con una intensidad media-profunda para ir preparando al cuerpo a una mayor presión si determinadas zonas así lo requieren.

Para el éxito de una sesión de masaje sensitivo es básico tener absoluto control en la presión que se ejerce y en ritmo de los movimientos.

Cuando sea necesario un cambio, éste debe ser armónico y llevar siempre una cadencia. Las maniobras deben ser amplias y sin apresuramientos sino con un ritmo lento y guardar silencio durante la sesión.

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