Hervidor de agua

Un hervidor de agua, también llamado jarra eléctrica, es un pequeño electrodoméstico que permite calentar agua de forma rápida y eficiente, ya que puede llevar a ebullición un litro de agua en un minuto. Con una capacidad de 1 a 2 litros y un potencia de 600 a 3000 W, proporcionan rápidamente agua hirviendo para preparar una taza de té o una sopa instantánea.

Hervidor de agua

Qué es un hervidor de agua o jarra eléctrica

Una jarra eléctrica o hervidor de agua es un pequeño aparato electrodoméstico que se utiliza para calentar agua rápidamente.

Las jarras eléctricas tienen una capacidad aproximada de entre uno y dos litros, pudiendo llevar un litro de agua al punto de ebullición en sólo un minuto.

Dentro del hervidor, el agua se calienta por medio de una resistencia, que puede ser oculta o descubierta. Los aparatos con resistencia descubierta son más silenciosos y compactos. Los residuos de cal quedan depositados sobre dicha resistencia. En cambio, las jarras eléctricas con resistencia cubierta, aunque son más estéticas también son más ruidosas durante su funcionamiento, además de que el agua puede contener residuos de cal que se desprenden del fondo. En ambas se pueden usar productos desincrustantes especiales.

Los hervidores de agua sin cable sustituyen a los calentadores de inmersión y a las teteras, ya que resultan más rápidas y pueden llevarse a la mesa sin cables que estorben, ya que es la base la que se conecta a la toma de corriente. Actualmente es posible también conseguirlas con cable integrado.

Los hervidores de agua más modernos pueden ser de plástico o de acero inoxidable. Los de mejor calidad están diseñados de tal manera que aunque el agua contenida esté hirviendo, la superficie al tacto no esté tan caliente.

Además algunas jarras eléctricas tienen características térmicas por lo que una vez caliente, el agua conserva su temperatura por mayor tiempo.

Los hervidores de agua sin cable poseen en la base un interruptor que la apaga en el momento en que la jarra es retirada, sin importar la temperatura del agua. Cuando el vapor en la jarra eléctrica alcanza los 90°, el aparato se apaga. Por ello se recomienda que siempre esté tapada, pues de lo contrario, el vapor escapa y el sensor térmico no detecta el aumento de temperatura.

Debido a la rapidez de calentamiento, el consumo de energía no es demasiado elevado, por lo que resultan bastante económicos.

Por último, destacar que las jarras eléctricas fabricadas con materiales de calidad no representan riesgos para la salud.

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