Olla a presión

Una olla a presión, también llamada olla express, es un recipiente hermético para cocinar que no permite la salida del vapor, hasta que no alcanza la presión que regula la válvula de seguridad. Como el punto de ebullición del agua aumenta conforme aumenta la presión, la presión dentro de la olla hace subir la temperatura de ebullición por encima de 100°C, hasta unos 130°C, de tal manera que los alimentos se cocinan más rápidamente.

Olla a presion

Características de las ollas a presión

La olla a presión, que también se conoce como olla express, es una olla que cierra herméticamente para que al calentarse no se salga el vapor que se va acumulando dentro de la olla, hasta alcanzar una cierta presión que se regula mediante una válvula de seguridad.

Se sabe que el calentamiento se incrementa cuando hay presión y es lo que permite reducir hasta tres o cuatro veces el tiempo de cocción que requieren los distintos tipos de alimento, con respecto a una olla convencional sin presión.

Dado que el punto de ebullición del agua aumenta conforme aumenta la presión, la presión dentro de la olla hace subir la temperatura de ebullición por encima de 100°C, hasta unos 130°C, de tal manera que los alimentos se cocinan más rápidamente.

Por eso, las ollas a presión se utilizan para conseguir en un corto período los mismos efectos de la cocción a fuego lento.

Las ollas de presión se fabrican en metales como el aluminio y el acero inoxidable, con diferentes capacidades. Cuentan con válvulas de seguridad que generalmente son fáciles de reemplazar cuando se deterioran por el uso. Algunas ollas disponen de alguna forma de fijar la presión máxima, según el tipo de alimento que se vaya a cocinar.

Al alcanzar la presión máxima, la olla emite alguna señal, que varía según la marca y modelo de la olla. A esta señal se debe bajar la intensidad del fuego para mantener una cierta presión estable. Si se excede, la presión hará saltar la válvula para liberar la presión y al mismo tiempo dejar salir el líquido con gran fuerza. Por ese motivo nunca se debe dejar sin atención.

Algunos consejos de seguridad para poder disfrutar de los beneficios de cocinar en una olla de presión son:

  • Conservar siempre limpias las válvulas de seguridad y las salidas de aire.
  • Nunca llenarla superando los dos tercios de su capacidad.
  • Mantener todas las partes en buen estado.
  • Cuidar que no haya niños en la cocina durante su uso.
  • Algunas ollas de presión cuentan con un sistema de seguridad que impide abrirlas cuando hay demasiada presión. Pero de todas formas es conveniente esperar hasta que el vapor haya acabado de salir antes de abrirla.
  • Al destaparla se recomienda girar lentamente la tapa y levantar primero el extremo más alejado del usuario, de modo que la misma tapa lo proteja del vapor saliente.

Aunque los alimentos cocinados en una olla a presión no conservan sus propiedades nutricionales de igual manera que la cocción al vapor sin presión, debido a la mayor temperatura del vapor de agua, con la olla a presión puede reducirse el tiempo de cocción de los alimentos hasta tres o cuatro veces respecto a las ollas convencionales, por lo que la olla a presión resulta una excelente opción en cualquier cocina.