Licuadora

Una licuadora, también llamada extractor de jugos, es un electrodoméstico utilizado para extraer el zumo de frutas y hortalizas por centrifugación, pudiendo distinguir cuatro tipos: exprimidores, licuadoras-centrifugadoras, exprimidores sin centrifugador y pasapurés. Las licuadoras disponen de filtros que permiten separar el líquido de los componentes sólidos, obteniendo así un zumo perfectamente líquido, libre de pulpa.

Licuadora

Características de las licuadoras

La licuadora, también conocida como extractor de jugos o juguera, se emplea para extraer el jugo principalmente de hortalizas y frutos frescos. Tiene la ventaja de que lo separa, por medio de fuerza centrífuga, de los residuos sólidos.

Las licuadoras se pueden clasificar en cuatro grandes grupos:

  • Exprimidor: es un tipo de licuadora manual para cítricos cuyo funcionamiento es muy sencillo, consiste en girar la mitad de un cítrico sobre una especie de cono estriado. El jugo se recoge en la base del cono, que tiene la forma de un tazón. Generalmente es de plástico o de vidrio.
  • Licuadora centrifugadora: permite licuar frutas duras, como manzanas o peras, obteniendo zumo sin grandes esfuerzos y en grandes cantidades. Está compuesta de una centrifugadora de aluminio o de acero inoxidable que funciona con un motor eléctrico. El depósito que rodea a la centrifugadora recoge el zumo. Como inconvenientes, no resulta fácil de utilizar, es muy ruidosa y tarda mucho tiempo en limpiarse.
  • Exprimidor sin centrifugador: los exprimidores eléctricos que no cuentan con centrifugador son generalmente para cítricos y tienen un régimen bajo de revoluciones en comparación con las licuadoras-centrifugadoras, aproximadamente entre 80 y 160 revoluciones por minuto. Generalmente disponen de selector de velocidad para graduarlo de acuerdo a la suavidad o dureza de lo que se va a procesar. Algunos incluso pueden triturar granos. Con este tipo de licuadoras el zumo se oxigena menos, por lo que conservan mejor las enzimas y se obtiene zumo de mayor calidad.
  • Pasapurés: el pasapuré es como una prensa de funcionamiento manual que tiene un recipiente perforado. Al presionar los mangos uno hacia el otro, la prensa oprime el fruto para que el jugo o puré salga por los orificios del recipiente. Existen de diferentes tamaños y formas, desde algunos muy pequeños, especialmente diseñados para exprimir dientes de ajo, hasta pasapurés más grandes para frutas o verduras. Los que tienen orificios muy gruesos no resultan adecuados para utilizarse con frutas pequeñas, como uvas, frambuesas o moras. Los pasapurés suelen ser de plástico o de acero inoxidable y es un aparato muy fácil de usar. Además, se limpian fácilmente y permite obtener zumo de forma eficaz.

Las licuadoras más seguras son las que cuentan con una tapa con una tolva de llenado independiente y un émbolo para introducir y empujar la fruta. Generalmente si las partes no están correctamente colocadas, la máquina no enciende.

Por lo general, las licuadoras son muy ruidosas y a la hora de limpiarlas, según lo que se procesó, no todas las licuadoras pueden limpiarse fácilmente, algunas pueden presentarse dificultades, aunque muchos modelos permiten desmontar sus partes e introducirlas en el lavavajillas.

Otro detalle que se debe tener en cuenta es que si lo que se está procesando deja muchos residuos, hay que vaciar el depósito de desperdicios para que la máquina siga funcionando de forma adecuada.

Las licuadoras permiten disfrutar de frescos, deliciosos y nutritivos jugos naturales, de todo tipo de frutas y verduras, incluso de frutas u hortalizas que aparentemente no tienen jugo, como la zanahoria y la manzana.

Respecto a la potencia, cuanta mayor potencia tenga la licuadora, mejor triturará las frutas y verduras duras. Generalmente las licuadoras suelen tener varios niveles de velocidad, como mínimo dos, uno para las frutas y verduras duras y otro para las variedades más blandas.

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