Moneda de curso legal

Se denomina moneda de curso legal o moneda corriente, a la forma de pago definida por la ley, que un Estado ha declarado válida como medio legal de cambio y de pago, por lo que sirve como forma legal de cancelar las deudas. La moneda de curso legal se puede materializar en piezas de metal, comúnmente llamadas monedas, y en billetes de papel, denominados papel moneda.

Moneda de curso legal

Qué es la moneda de curso legal

Se conoce como moneda de curso legal, también llamada moneda corriente, al instrumento de pago aceptado por un determinado Estado, definido por ley para este fin (ley de curso legal) como medio de cambio y cancelación de las deudas.

Cuando la ley de un país obliga a utilizar una única moneda de curso legal como única forma de pago aceptable (ley de curso forzoso), imponiendo así un monopolio monetario, se habla de moneda de curso forzoso.

Por el contrario, en los países donde se permite la competencia monetaria se acepta que los pagos se realicen en divisas de otros países o en monedas alternativas.

Generalmente, los dictámenes de curso forzoso se realizan bajo el argumento de que determinadas monedas extranjeras perjudican a la nacional y afectan el consumo, mientras que los representantes de las monedas líderes responden que se trata de medidas anti-democráticas.

Desde el punto de vista de la libertad monetaria, el curso forzoso es todo un desafío a la competencia monetaria dentro de un mismo país, ya sea a través de pagos o de compras que se realicen con monedas de otros países.

A este respecto, el curso forzoso conlleva el curso legal de la moneda, pero el curso legal no implica el curso forzoso.

Tanto el dinero fiduciario (basado en la fe o confianza, convertible, respaldado por su valor nominal en metal, representa un valor que intrínsecamente no tiene), como el dinero fiat o por decreto (no convertible, sin valor intrínseco) que emiten en la actualidad las autoridades monetarias en forma de monedas o billetes, es de curso legal por tener respaldo legal y a su vez de curso forzoso, por ser obligatorio.

En algunos casos el curso legal puede incluir equivalencias con otras monedas exteriores o unidades de cuenta, por ejemplo para el pago de derechos aduaneros o para el comercio internacional, pero el pago de obligaciones en el propio país solo se puede efectuar con la moneda nacional definida como de curso legal. En el ámbito del comercio internacional, las equivalencias entre las principales monedas reconocidas internacionalmente y la posibilidad de equipararlas, facilita las relaciones comerciales y los acuerdos económicos.

En algunos casos se puede establecer el curso legal de dos monedas de distinto origen, por ejemplo la moneda nacional y una extranjera, como ocurre en El Salvador y Panamá, entre otros. También un conjunto de países puede acordar una moneda común como de curso legal, como ocurre por ejemplo con el euro.