Sonar

El sonar puede usarse en arqueología subacuática como medio de localización acústica para detectar objetos sumergidos en el fondo marino, como pecios o yacimientos subacuáticos, así como para el estudio del subsuelo marino. El sonar funciona de forma similar al radar, con la diferencia de que en lugar de emitir señales electromagnéticas emplea impulsos sonoros.

Sonar

Qué es el sonar

El sonar (Sound Navigation and Ranging, navegación por sonido) es una técnica que usa la propagación del sonido bajo el agua para navegar, comunicarse o detectar objetos sumergidos.

Básicamente hay dos tipos de sonar:

  • Sonar pasivo: detecta el sonido producido por otras embarcaciones.
  • Sonar activo: emite impulsos de sonido y escucha el eco reflejado por el objetivo.

El sonar funciona de forma similar al radar (Radio Detection and Ranging, detección y medición de distancias por radio) con la diferencia de que en lugar de emitir señales de radioelectrónica se emplean impulsos sonoros, por lo que puede usarse como medio de localización acústica. De hecho, el sonar fue utilizado para la localización acústica en el aire antes de la invención del radar.

Por lo que se refiere a sus aplicaciones, el sonar es una tecnología que tiene numerosos usos, tanto en el campo militar, como en el campo civil y el científico.

Respecto a su aplicación para la detección de metales, el sonar, al igual el radar GPR o georadar, no representa ninguna ventaja para la detección de los metales, ya que no indica la presencia de metales en el subsuelo prospectado.

Por ello, el sonar se utiliza más en yacimientos arqueológicos para la detección y localización de pecios, estructuras ocultas y yacimientos subacuáticos en el fondo marino que para la búsqueda de metales enterrados.

Los sonares más frecuentemente utilizados en arqueología subacuática son el sonar de barrido lateral, utilizado para detectar anomalías en el fondo marino, y el sonar penetrador del sedimento, también llamado sonar penetrador, sonar perfilador de fondos o sonar sísmico, que se emplea para obtener un perfil del subsuelo.

Los sonares consisten básicamente en un emisor de ondas denominado "pez", una especie de torpedo que navega remolcado por un barco mediante un cable, que emite haces de sonido que llegan hasta el fondo y rebotan siendo registrados en el barco, obteniendo imágenes del fondo marino.

Desde el punto de vista de la búsqueda de tesoros escondidos y yacimientos arqueológicos, puede usarse el sonar para diversos usos:

  • Determinación del tipo de fondo marino: se han desarrollado sonares que, comparando los retornos reflejados por el fondo, sirven para caracterizar el fondo marino en, por ejemplo fango, arena, grava o limos. Para ello se pueden utilizar sonares relativamente simples a los que se añaden módulos adicionales.
  • Cálculo de la profundidad y topografía del fondo marino: los sonares nos pueden informar de la profundidad y de los accidentes, objetos u obstáculos del fondo marino, siempre que tengan cierta entidad. Las ondas acústicas rebotan en el suelo y nos dan una imagen indirecta del mismo, similar a una ecografía. Para confeccionar la topografía de una zona generalmente se utilizan los sonares de barrido lateral.
  • Caracterización del subsuelo marino: existen potentes sonares de baja frecuencia que permiten la caracterización de las capas superficiales del subsuelo marino, ya que las ondas acústicas no sólo detectan anomalías en el suelo marino, sino que incluso penetran por debajo del fondo, proporcionando perfiles de las capas superiores de subsuelo. Para esta tarea se utiliza generalmente el sonar penetrador del sedimento, también llamado sonar penetrador, sonar perfilador de fondos o sonar sísmico, que permite obtener un perfil del subsuelo.
  • Arqueología subacuática: los sonares se utilizan para realizar prospecciones acústicas, permitiendo la detección y localización en el fondo marino de pecios, naufragio o estructuras enterradas bajo los sedimentos.

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