Detector de metales subacuático

Un detector de metales PI (Pulse Induction), también llamado detector de inducción de pulsos, detector inductor de pulsos o detector subacuático, es un tipo de detector de metales que emplea tecnología de inducción de pulsos. Se emplean en búsquedas subacuáticas o playas, por su sensibilidad, profundidad de detección y porque no les influye la mineralización el terreno.

Detector de metales subacuatico

Qué son los detectores de metales de inducción de pulsos

Los detectores de metales PI (Pulse Induction) emplean tecnología de inducción de pulsos, por lo que ofrecen mucha profundidad de detección, mayor que los detectores VLF.

Un detector de PI normalmente sólo utiliza una bobina, que al igual que los detectores VLF, emite un campo magnético de tal manera que cualquier metal reflejará esta señal. El sistema se basa en aplicar y cortar muy rápidamente una corriente muy intensa a través de la bobina, lo que origina un intenso pulso magnético que induce un campo magnético residual en los metales cercanos a la bobina.

Sin embargo, en lugar de utilizar una bobina separada para la detección, un detector de PI cambia rápidamente a modo escuchar para percibir la señal reflejada, lo que le permite discriminar con gran eficacia entre las señales que ha enviado y las señales de los alrededores, por lo que los detectores de PI son más precisos.

La frecuencia típica de los detectores de pulsos es de 100 pulsos por segundo, aunque existen detectores desde 22 a varios miles de pulsos por segundo. En términos generales, son mas usados los detectores PI de frecuencias altas, ya que las frecuencias altas generaran pulsos más cortos, son más sensibles al oro y generan un ahorro considerable de energía, mientras que las frecuencias bajas son más sensibles a la plata y requieren barridas más lentas del plato, al tener respuestas más lentas del metal localizado.

Respecto a su respuesta a la mineralización del terreno, así como lo mineralizado o no que esté el terreno tiene gran influencia en la eficacia de los detectores de metales VLF, a los detectores de pulsos no les afecta la mineralización del terreno.

Por otra parte, a diferencia de los detectores de metales VLF, los detectores de metales de inducción de pulsos no cuentan con circuitos de discriminación, por lo que en general no disponen de la capacidad de diferenciar entre distintos tipos de metal.

Por ello, dado que los detectores de metales de inducción de pulsos ofrecen mucha profundidad de detección y no les influye la mineralización del terreno, aunque carecen de discriminación, se emplean en las playas y en búsquedas subacuáticas en el fondo de las masas de agua, como mares, lagos, ríos o cualquier espacio sumergido, donde los blancos tienden a enterrarse mucho más que en la tierra firme pero, en contrapartida, también suele ser más fácil excavarlos. Por ello la mayor parte de detectores dedicados a la búsqueda subacuática usa el sistema de pulsos, existiendo modelos sumergibles a más de 100 metros de profundidad.

Así mismo, los detectores de metales de inducción de pulsos también son adecuados para búsquedas en zonas donde la presencia de chatarra sea prácticamente nula.

Además, se trata de detectores para los que existe una gran gama de accesorios, siendo quizás los mas destacados los marcos de búsqueda, un accesorio que hace las funciones de plato de búsqueda y que esta compuesto de barras que forman un cuadrado desde 1×1 metros hasta 2×2 metros. Estos marcos incrementan considerablemente la profundidad de búsqueda, así como la superficie de rastreo.

Algunas asociaciones de aficionados a la detección metálica no consideran este tipo de accesorios para uso lúdico, por lo que prohíben a sus socios el uso de detectores equipados con platos o marcos que superen los 40 cm diámetro.

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