Detectores de metales: cómo funcionan, guía de compra y tipos

Un detector de metales es un dispositivo electrónico que permite detectar objetos metálicos mediante impulsos electromagnéticos. El detector de metales es un aparato con múltiples aplicaciones, tanto militares (detección de minas) como industriales (detección de cuerpos extraños en los alimentos, barras de acero en el hormigón, tuberías de agua y cables eléctricos), de seguridad (aeropuertos y estaciones de tren), científicas (búsqueda de objetos arqueológicos) o particulares (detectoaficionados).

Detectores de metales

Cómo funcionan los detectores de metales

Los detectores de metales lúdicos generalmente se componen de unos pocos elementos:

  • Plato o antena de búsqueda: es la parte que contiene las bobinas que localizan los metales. Se conecta a la caja de control mediante un cable apantallado para evitar interferencias.
  • Caja de control: contiene el circuito electrónico, el microprocesador, el altavoz, la fuente de alimentación y los mandos. Algunos modelos incluyen una pantalla LCD donde se visualiza toda la información relativa a la búsqueda y a la configuración del aparato.
  • Eje o mástil: es una varilla que une la caja de control y el plato de búsqueda. Suele ser de longitud variable para ajustarlo a la estatura del usuario.
  • Estabilizador: mantiene el detector estable mientras se realiza la búsqueda con un movimiento continuo de vaivén de un lado a otro. Es un componente opcional.

Respecto al principio general de funcionamiento, todos los detectores de metales trabajan sobre el mismo principio físico, el de la conductividad eléctrica de los metales, ya que todos los metales, sean o no ferrosos, son buenos conductores de la electricidad.

La antena o plato de búsqueda del detector contiene dos bobinas de cable enrollado en espiral sobre un núcleo. Por la bobina emisora circula una corriente eléctrica que origina un campo electromagnético capaz de penetrar en el terreno, mientras que la bobina receptora es capaz de detectar la variación de este campo por la presencia de un objeto metálico.

Cuando un objeto metálico interfiere en el campo magnético creado por la bobina emisora, se inducen pequeñas corrientes eléctricas en la superficie del objeto que hacen que el objeto genere su propio campo electromagnético que interfiere el campo electromagnético generado por la bobina emisora. Dicho desequilibrio o distorsión es detectado por la bobina receptora, lo que se traduce en una señal acústica.

Características

Veamos algunas características importantes en un detector de metales:

  • Discriminación: es la capacidad para diferenciar entre distintos tipos de metal. Si bien la discriminación entre metales férricos y no férricos es bastante precisa, la identificación del tipo de metal es menos efectiva. Así pues, la discriminación es la capacidad que tiene un detector para eliminar o rechazar aquellos tipos de metales u objetos que no deseamos encontrar. Si se usa en exceso, puede motivar pasar por alto objetivos buenos que se confunden con los objetos que rechaza la discriminación. Un buen uso de la discriminación es utilizarla únicamente cuando más de la mitad de los blancos descubiertos sean no deseados, para evitar rechazar blancos buenos. La discriminación utiliza el desplazamiento de fase, la diferencia de fase entre la frecuencia emitida por la bobina transmisora y la frecuencia emitida por el objeto detectado. Un objeto que conduce fácilmente la electricidad tendrá un desplazamiento de fase mayor, ya que tardara más en alterar su campo magnético, mientras que un objeto con baja conductividad tendrá un desplazamiento de fase más pequeño. El desplazamiento fase de los metales más comunes sigue un orden establecido: hierro, oro, níquel, aluminio, plomo, cobre, plata y bronce. Los detectores con discriminación lineal rechazarán los objetos con una composición metálica que quede por debajo o por encima del metal seleccionado. Por el contrario, los detectores con discriminación por bloques permiten seleccionar rangos de frecuencias, pudiendo así aceptar o rechazar metales concretos. Aunque todos los detectoristas, incluso con el mejor aparato del mercado, se ven obligados a desenterrar un porcentaje bastante alto de objetos no deseados para encontrar cosas verdaderamente buenas, con un buen uso de la discriminación minimizaremos el porcentaje de objetos no deseados. Tampoco debemos olvidar que los sistemas de discriminación no son perfectos y deben ser usados como una mera orientación, no como un sistema completamente efectivo.
  • Balance de tierra: la mineralización del terreno afecta a la señal por la presencia de materiales conductores como el hierro o las sales minerales disueltas en las aguas subterráneas. Como consecuencia de este fenómeno, la señal recibida por el detector debida a la mineralización del terreno puede ser mucho más fuerte que la señal procedente de los objetos metálicos que se encuentren enterrados. Por suerte, el desvío de fase causado por la tierra tiende a permanecer constante en un área limitada. Para compensarlo, el detector de metales permite ajustar su sensibilidad para minimizar los efectos del terreno durante la búsqueda, con lo que se pretende que el detector tenga un funcionamiento estable a la vez que un buen rendimiento en el terreno de búsqueda. En terrenos con una mineralización alta, hay que reducir la sensibilidad, ya que de lo contrario el detector dará frecuentes señales falsas que harán imposible la búsqueda. El balance de tierra puede hacerse de forma manual o automática (auto track). En los detectores mas sofisticados, el auto track se encarga de ajustar la sensibilidad a los cambios de mineralización del terreno de forma automática. Así, no sólo realiza el balance de tierra en el momento en que se va a iniciar la búsqueda, sino que si durante la búsqueda hay un cambio significativo en la composición del terreno, el detector se ajustará automáticamente a la nueva composición mineral.
  • Profundidad de detección: depende de muchos factores, como mineralización, densidad y humedad del suelo, especificaciones técnicas del aparato, forma, posición, tamaño y material del objeto y la pericia del operador.
  • Interfaz: generalmente el detector de metales se comunica con el operador mediante tonos, aunque algunos modelos cuentan además con una pantalla LCD en la que se muestra toda la información de funcionamiento y configuración del aparato, como a qué categoría pertenece el blanco o cómo está configurada la discriminación. En el sistema de búsqueda por tonos, el detector emite distintos tonos según el metal localizado. Los detectores más básicos emiten un tono grave para objetos férricos y agudo para no férricos, y en ocasiones un tono medio para objetos como aluminio o níquel. Los detectores más sofisticados pueden llegar a usar hasta 100 tonos distintos, según el tipo de composición metálica detectado.
  • Tamaño de la antena: el tamaño de la antena o plato (coil o search coil en ingles) condiciona el tamaño mínimo del blanco que podemos detectar, así como la profundidad de búsqueda. Un plato pequeño permite detectar objetos de 2-3 milímetros de diámetro a costa de perder algo de profundidad de detección, mientras que un plato grande ofrece mayor profundidad de detección pero no detecta blancos menores a 3-4 mm de diámetro.
Tipos de detectores de metales

Tipos de detectores de metales

Veamos los principales tipos de detector de metales:

  • Detector de metales VLF (Very Low Frequency): también llamado detector de metales de baja frecuencia o detector de metales para tierra, es un tipo de detector adecuado para tierra o playa seca, que ofrece discriminación, balance de tierra, buena sensibilidad y profundidad de detección aceptable, aunque la mineralización del terreno afecta bastante a su rendimiento.
  • Detector de metales BBS (Broad Band Spectrum): también llamado detector de metales multifrecuencia, es un detector VLF que usa 15-30 frecuencias al mismo tiempo para la búsqueda, emitiendo en saltos de 1.5 KHz, lo que mejora sus prestaciones, estabilidad y funcionamiento, incluso en terrenos muy mineralizados.
  • Detector de metales RF (Radio Frequency): también llamado detector de metales de radio frecuencia, detector de metales para gran profundidad, detector de cajas o detector de antenas, es un tipo de detector de metales que se caracteriza por llevar las bobinas emisora y receptora perpendiculares entre sí y distanciadas entre 70 cm y 10 metros.
  • Detector de metales PI (Pulse Induction): también llamado detector de inducción de pulsos, detector inductor de pulsos o detector subacuático, es un tipo de detector de metales que emplea tecnología de inducción de pulsos. Se emplean en búsquedas subacuáticas o playas, por su sensibilidad, profundidad de detección y porque no les influye la mineralización el terreno.
  • Detector de metales BFO (Beat Frecuency Oscillator): también llamado detector de metales de oscilador de golpe de frecuencia, es un tipo de detector de metales que funciona de manera similar al detector VLF, pero sin capacidad de discriminación, lo que hace que sea más propenso a errores e interferencias y menos capaz de diferenciar entre chatarra y tesoros.
  • Detector de oro: es un tipo de detector de metales especializado en la búsqueda de metales preciosos, principalmente oro, por lo que dispone de unas características especialmente adaptadas a la búsqueda de pepitas de oro en lo referente a profundidad de detección, discriminación, tecnología, tipo de cabezal o tamaño mínimo del blanco que puede detectar.
  • Detector de metales de arco: también llamado detector de metales de túnel, arco de detección, túnel de detección o cabezal de detección de metales, es un tipo de detector de metales que consiste en un arco o túnel de detección que permite inspeccionar todo tipo de productos y asegurarse de que están libres de partículas metálicas o magnéticas de cualquier tipo.
  • Detector de metales de mano: es un tipo de detector de metales que es utilizado por policías o vigilantes de seguridad, en aeropuertos o lugares de vigilancia especial, para detectar armas, pistolas y armas blancas. Los detectores de metales de mano se suelen usar como complemento de los detectores de metales no portátiles, llamados arcos o túneles de detección.
  • Detector de metales para bricolaje: es un tipo de detector de metales especializado para detectar con un alto grado de fiabilidad la presencia de cables eléctricos, perfiles metálicos y tuberías de agua, por lo que se utiliza en trabajos de bricolaje cuando nos disponemos a taladrar una pared. Algunos modelos incorporan detector de madera e incluso de plásticos o PVC.
  • Detector de metales para el teléfono móvil: es un software o programa informático que una vez instalado en nuestro teléfono lo convierte en un detector de metales, gracias al sensor magnético integrado. Básicamente, para que pueda funcionar necesitamos dos cosas: que nuestro celular disponga de sensor magnético y que el Sistema Operativo sea compatible con la aplicación.

Guía de compra de detectores de metales

A la hora de adquirir un detector de metales, las principales cuestiones que debemos valorar para decidir qué detector es el más adecuado son el uso previsto, ya que así sabremos qué características de los detectores son más importantes para nosotros, y el presupuesto de que disponemos, lo que nos ayudará a limitar la búsqueda eliminando funciones innecesarias.

Guia de compra de detectores de metales

Consejos para comprar detectores de metales

Veamos algunas recomendaciones a tener en cuenta al adquirir un detector de metales:

  • Uso previsto: la primera cuestión a valorar a la hora de comprar un detector de metales es para qué y dónde se va a usar, ya que existen tanto modelos polivalentes que pueden tener numerosas aplicaciones, como detectores más especializados específicamente diseñados para una finalidad concreta. Por ello, el estilo de búsqueda determinará las características de los detectores que son más importantes, ya que un principiante o aficionado casual al que le gusta pasar los fines de semana en la playa en busca de monedas necesita un detector muy diferente al que precisa un buscador experimentado de pepitas de oro.
  • Presupuesto: es muy útil decidir de antemano cuánto se quiere gastar en el detector de metales, ya que establecer un precio máximo nos ayudará a limitar la búsqueda y facilitará tomar la decisión final. Generalmente, cuanto más dinero se invierte en un detector de metales, más características y opciones tendrá, pero a pesar de que todas esas características adicionales sean muy atractivas, muchas de ellas no son realmente necesarias, por lo que eliminando funciones extra que probablemente no necesitamos reduciremos bastante el presupuesto.
  • Tipo de usuario: para un principiante probablemente lo mejor sería un detector básico, con pocas características y fáciles de usar. En cambio para un usuario experto en el manejo de detectores, la mejor opción es la compra de un detector profesional, que le permitirá una mayor exactitud en la búsqueda de objetos.
  • Marca: generalmente la marca es un signo de calidad, y la mayoría de las veces se obtiene lo que se paga. Las marcas más conocidas, como Garrett, Fisher o Whites, llevan años en el mercado de detectores de metales y ofrecen buenos productos, por lo que si compramos una marca desconocida no debemos guiarnos sólo por el precio, sino que tenemos que tener referencias de algún amigo o profesional que ya haya probado el producto. De esa manerea evitaremos frustraciones cuando estemos buscando objetos enterrados.
  • Segunda mano: los detectores de metales son aparatos electrónicos de precisión, por loque no es inhabitual que al adquirirlos usados presenten defectos en su funcionamiento. Para evitar disgustos y problemas, debemos prestar gran atención a la descripción del producto, y si es posible conviene probar el aparato antes de la compra.
  • Alquiler: muchas tiendas ofrecen la posibilidad de alquilar detectores de metales, lo que resulta de gran utilidad para probarlos, familiarizarse con los dispositivos y decidir cuáles son las características más deseables en el detector, antes de realizar la compra.

Legalidad

La legalidad del detector de metales es muy cambiante, pero en general, su uso sin autorización en zonas de interés arqueológico está prohibido por las leyes de protección del patrimonio histórico. En zonas sin interés arqueológico, como pueden ser las playas, su uso suele estar permitido o tolerado.

Aplicaciones del detector de metales

Usos y aplicaciones de los detectores de metales

El detector de metales es un aparato con múltiples aplicaciones y se emplea en numerosos campos y sectores. Veamos sus principales áreas de aplicación:

  • Usos militares: los detectores de metales son usados intensivamente a nivel militar en la detección de minas terrestres, minas antipersonas o cualquier otro sistema explosivo que tenga metal.
  • Seguridad: en aeropuertos, estaciones de tren y lugares de vigilancia especial se emplean de manera sistemática los detectores de metal de túnel para detectar la presencia de armas de fuego, pistolas o armas blancas, complementados generalmente por detectores de metales de mano operados por los policías o agentes de seguridad.
  • Usos industriales: los detectores de metales de arco se utilizan comúnmente en los procesos control de calidad de la industria farmacéutica, química, alimenticia, minería o reciclaje, para la detección de cuerpos metálicos extraños y asegurarse de que los productos están libres de partículas metálicas, requisito generalmente indispensable para muchas operaciones comerciales de exportación o importación de alimentos y medicamentos.
  • Construcción e ingeniería civil: en la construcción y el bricolaje son muy utilizados los denominados detectores de metales para bricolaje antes de taladrar o derribar paredes, tabiques, suelos o techos, ya que permiten detectar barras de acero en el hormigón, tuberías de agua y cables eléctricos, evitando así daños.
  • Aplicaciones científicas: en arqueología se utilizan habitualmente en la búsqueda de objetos arqueológicos detectores VLF y BBS para prospecciones en tierra, detectores de metales de inducción de pulsos en búsquedas subacuáticas, así como detectores RF para gran profundidad.
  • Usos particulares: el detector de metales es muy popular para uso lúdico entre los aficionados a la detección metálica de tesoros y reliquias antiguas. Los detectoaficionados suelen utilizar detectores VLF, BFO y BBS para prospecciones en tierra o playas secas, así como detectores de metales de inducción de pulsos en playas y búsquedas subacuáticas, estando también muy extendidos los detectores específicos para metales preciosos y oro.

Respecto al uso de detectores de metales, previamente a su uso y adquisición es preciso informarse de las leyes sobre protección del patrimonio histórico vigentes en cada país, así como obtener los permisos necesarios, ya que de lo contrario se puede estar cometiendo un delito contra el patrimonio.