Sillas de oficina

La silla de oficina es uno de los muebles más importantes del mobiliario de oficina, ya que en ella vamos a permanecer sentados la mayor parte de la jornada laboral, por lo que tiene una influencia decisiva en nuestra salud y en nuestro rendimiento profesional. Elegir correctamente la silla de oficina ayudará a incrementar la productividad y a prevenir problemas de salud asociados a malas posturas o gestos repetitivos inadecuados, es por ello que la ergonomía y el diseño funcional tienen amplia aplicación en el campo del mobiliario de oficina.

Sillas de oficina

Características

Veamos las principales características a tener en cuenta en una silla de oficina destinada a un uso intensivo frente al ordenador:

  • Respaldo: debe ser regulable en altura e inclinación, ajustarse a la espalda, ofrecer apoyo en la zona lumbar y tener longitud suficiente para cubrir la espalda.
  • Asiento: debe ser ancho, de altura regulable, su profundidad no debe dificultar la utilización del respaldo y con el borde anterior redondeado para no dificultar la circulación de las piernas.
  • Base de apoyo: dispondrá de cinco patas con ruedas para una estabilidad correcta.
  • Revestimiento: el tapizado debe ser transpirable, duradero y flexible, con acolchado de al menos 20 mm de espesor.
  • Reposabrazos: deben ser regulables, resistentes, permitir una postura cómoda, servir de apoyo de codos y antebrazos, facilitar la incorporación y no impedir acercar la silla a la mesa.

Tipos

Hay numerosos tipos de silla de oficina, veamos algunos de ellos:

  • Sillas de trabajo: también llamadas operativas, es la silla de oficina más habitual. Disponen de ruedas, respaldo bajo o medio ajustable, altura ajustable. Suelen tener reposabrazos.
  • Sillas de dirección: también llamadas de ejecutivo, es la silla de oficina más cómoda. Tienen reposabrazos, asiento amplio, respaldo alto y generoso acolchado.
  • Sillas de invitados: se colocan en el lado opuesto de la mesa y son para las visitas. Generalmente no tienen ruedas, no son ajustables ni disponen de reposabrazos.
  • Sillas para reuniones: se utilizan para reuniones ocasionales. Suelen ser apilables o plegables para almacenarlas ocupando el mínimo espacio después de la reunión. Algunos modelos incluyen un brazo plegable que sirve para tomar notas.
  • Sillas para juntas: se utilizan en salas de juntas o consejos de administración, y están a medio camino entre las sillas de trabajo y las sillas de dirección.
  • Sillas ergonómicas: toda silla de oficina disfruta de un diseño ergonómico, pero a menudo se denominan ergonómicas a aquellas sillas no convencionales que mantienen la columna vertebral y la espalda en posición activa y descansan parte del peso en las rodillas.
  • Sillas de oficina para uso doméstico: quien trabaja en casa tiende a dedicar más horas a la jornada laboral que quien desempeña su trabajo en una oficina, por lo que la silla de oficina empleada debe ser cuidadosamente elegida y adquirida específicamente para ese uso, con criterios de comodidad, salud y ergonomía.

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