Tiempo de respuesta

En los televisores y pantallas, se denomina tiempo de respuesta al tiempo que tarda un pixel en cambiar de un color a otro. Dado que la televisión es un sistema que transmite imágenes en movimiento, el tiempo de respuesta de la pantalla es fundamental para la fidelidad de lo reproducido, ya que si es demasiado lento, los pixels tardan demasiado en apagarse y pueden provocar la aparición del efecto de la imagen fantasma.

Tiempo de respuesta

Tiempo de respuesta

El tiempo de respuesta de un televisor (en inglés "switching speed") hace referencia al lapso de tiempo que tarda en cambiar de estado un pixel de la pantalla. Puesto que un televisor presenta imágenes en movimiento, el tiempo de respuesta que tiene la pantalla es fundamental en la calidad de imágenes que reproduce, sobre todo en sucesiones rápidas de imágenes, como en los desplazamientos de pantalla o en los modernos juegos de ordenador.

Los cambios en cada imagen presentada se deben hacer de tal manera que no se generen retardos, distorsiones o pérdidas en la resolución. En ese aspecto los tiempos de respuesta son muy importantes.

Por ello, el tiempo que tarda en activarse o desactivarse cada elemento lumínico de la pantalla, es fundamental para lograr una imagen óptima.

Además, si el tiempo de respuesta es demasiado elevado, los pixels tardan demasiado en apagarse y pueden provocar la aparición del efecto de la imagen fantasma. De esta manera, si la pantalla plana tiene un tiempo de respuesta largo, no reacciona bien a la sucesión rápida de imágenes y causa la imagen fantasma, imágenes borrosas y con alteraciones del color.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que los tiempos de respuesta no sólo son responsabilidad de la pantalla, sino que también tiene que ver con la forma como se procesa la señal.

En términos generales, cuanto menor es el tiempo de respuesta, mejor es la experiencia en reproducción de imágenes que puede ofrecer una pantalla.

Procedimientos de medición

El tiempo de respuesta de una pantalla se mide en milisegundos (ms) y se pueden usar diferentes procedimientos para calcularlo. A efectos de comparación, es importante tener en cuenta el procedimiento utilizado, ya que según el método de medición utilizado los resultados pueden ser diferentes o incluso contradictorios.

Un método que suele usarle es el denominado "negro-blanco-negro", que es un procedimiento en el cual se mide el tiempo que tarda un pixel en pasar de negro a blanco y volver a negro. Para determinar el tiempo de respuesta se suman el tiempo de subida y el tiempo de bajada. Con el tiempo de subida se indica lo que tardó el pixel en estado inactivo (negro) en pasar a estado activo (blanco) y con el tiempo de bajada lo que tardó en pasar de activo a inactivo.

Otro procedimiento de medición es el de "gris a gris", conocido como "grey-to-grey". Este procedimiento es bastante similar al anterior, con la diferencia que se mide el tiempo que tarda en cambiar un punto entre dos niveles de gris. Al no ser un cambio tan drástico como el de negro-blanco-negro, los resultados de esta medición pueden sugerir un tiempo de respuesta menor. Es decir, una pantalla con tiempo de respuesta de 8 a 16 ms por el procedimiento negro-blanco-negro, puede tener un tiempo de respuesta de 2 a 6 ms para grey-to-grey.

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