Reproductor multimedia digital HD

Un reproductor multimedia digital HD (DMP-HD, Digital Media Player HD) es un tipo de reproductor multimedia digital que permite reproducir contenidos multimedia digitales, como música, imágenes o video, con una calidad de reproducción de alta definición (HD, High Definition), por lo que ofrece una resolución de imagen al menos HD-Ready (resolución 720p, 1280×720 pixels), Full HD (resolución 1080p, 1920×1080 pixels) o Ultra HD (resolución 4K, 3840×2160 pixels), incluido sonido surround multicanal.

Reproductor multimedia digital HD

Características de los reproductores multimedia digitales HD

Básicamente, un reproductor multimedia digital HD, también llamado «receptor multimedia digital HD» (DMR-HD, Digital Media Receiver HD), es un reproductor multimedia digital que permite reproducir contenidos multimedia con calidad de alta definición.

Un reproductor multimedia digital HD debe ofrecer al menos una resolución de imagen HD-Ready (resolución 720p, 1280×720 pixels), Full HD (resolución 1080p, 1920×1080 pixels) o Ultra HD (resolución 4K, 3840×2160 pixels), incluido sonido multicanal.

Los reproductores multimedia digitales HD no deben confundirse con los reproductores multimedia portátiles (en inglés «Portable Media Player»), tales como los reproductores MP3 (audio) o los reproductores MP4 (audio y vídeo).

Los receptores multimedia HD son dispositivos electrónicos que permiten reproducir en un televisor diferentes tipos de contenido multimedia y con calidad HD. Pueden estar conectados a una red doméstica por cable o de forma inalámbrica y recibir archivos de distintos aparatos. Gracias a este aparato se pueden transferir archivos de audio, video e imagen desde un dispositivo de almacenamiento (memorias USB, disco duro, etc.) o una red al televisor.

Estos reproductores multimedia HD son generalmente de un tamaño reducido y se conectan al televisor a través de HDMI, USB o a través de los puertos analógicos para audio y video. También existen modelos que permiten la transmisión de contenido de Internet, conectados a través de cable o de forma inalámbrica.

El reproductor multimedia HD debe estar conectado al televisor, por cualquiera de los medios disponibles, aunque es preferible usar HDMI, para disfrutar de la mejor calidad de imagen y audio, y también al medio de almacenamiento o a una red (local o Internet). Este dispositivo también puede ser conectado a proyectores, no necesariamente a un televisor.

Dependiendo del modelo, se pueden puede usar para reproducir una buena cantidad de formatos de audio, imagen y video, generalmente son compatibles con los más populares, como son: MP3, DivX, MPEG4, etc. Aunque es posible encontrar dispositivos que soportan hasta los más raros formatos.

Respecto a la interfaz y funcionamiento, manejar un reproductor multimedia HD no es algo muy complicado y resulta sencillo para cualquier persona que haya usado un ordenador común. Una vez conectado el soporte de contenidos multimedia, en la pantalla del televisor aparece una interfaz simple en la que se muestran las diferentes opciones, así como las carpetas y archivos multimedia que estén disponibles, el usuario solo tendrá que escoger el archivo que desea reproducir. Para el manejo de las carpetas y la navegación a través del contenido, estos reproductores suelen venir acompañados de un mando a distancia, similar al que se usa normalmente con el televisor.

En cuanto a las conexiones, un receptor multimedia HD cuenta con diferentes medios de conexión, normalmente requiere de una fuente de alimentación de energía eléctrica, que se hace a través de USB o cable tradicional de corriente eléctrica. Para la conexión a Internet y a otras redes suele contar con puerto RJ45 y compatibilidad con Wi-Fi. Algunos también ofrecen diferentes puertos USB para la conexión de periféricos. Otros también tienen ranuras para la inserción de tarjetas de memoria, para aumentar la capacidad de almacenamiento o para usar el dispositivo como medio de reproducción.