Guía de compra de camillas de masaje

La camilla de masaje es un instrumento indispensable para el masajista, por lo que al adquirirla tendremos que valorar diversos factores, como el tipo de tratamientos que se suministran, si la camilla de masaje estará en la consulta o si se atenderá a domicilio, la anchura, la altura y los materiales, determinantes de su durabilidad, peso y facilidad de aseo.

Guia de compra de camillas de masaje

Consejos para comprar camillas de masaje

La compra de una camilla de masaje representa para el terapeuta la adquisición de su herramienta principal de trabajo, por lo que se debe ser muy cuidadoso al elegir.

Primero hay que determinar el tipo de tratamiento que se brindará:

  • Para terapias de reflexología y estéticas es conveniente una camilla con respaldo ajustable.
  • Para masajes deportivos, de tejido profundo o de osteopatía es preferible que la camilla de masaje sea firme y de altura ajustable.
  • Para masajes relajantes, aromaterapia o reiki, lo ideal son las camillas blandas y anchas.

Al momento de elegir debemos considerar si la camilla de masaje va a estar siempre en la consulta, si algunas veces habrá que trasladarse al domicilio del paciente o si por sistema se acudirá a domicilio:

  • Para un consultorio lo más recomendable es una camilla de masaje fija hidráulica o eléctrica ya que su tamaño, solidez y duración son mayores.
  • Para salidas ocasionales se recomienda una camilla de masaje plegable de peso medio en la que se puedan adaptar accesorios tales como soportes de brazos y cara, y cuya altura sea ajustable.
  • Si continuamente habrá necesidad de trasladarse, lo mejor será decidirse por una camilla de masaje portátil ultraligera. No son tan durables como las anteriores pero tampoco tan costosas, por lo que algunos terapeutas tienen una fija en el consultorio y además una portátil para tratamientos a domicilio.

Para determinar la altura que debe tener la camilla se colocan los brazos a lo largo del cuerpo, extendidos y el puño cerrado. Los puños deben tocar la superficie de la mesa. De no ser así se debe ordenar el cambio de altura o adquirir una camilla ajustable. La medida estándar es de 75 cm.

La anchura estándar de una camilla de masaje es de 60-70 cm. Cuanto más ancha, más estable y cómoda resulta para el paciente, pero un terapeuta de baja estatura trabajará mejor en una más angosta.

Por último, se deben tomar en cuenta los materiales en relación a la durabilidad, peso y facilidad de aseo.

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