Camillas de masaje

Las camillas de masaje son un instrumento indispensable tanto para realizar masajes como en tratamientos estéticos, ya que la mayoría de los masajes y terapias de estética requieren un masaje en camilla. Las camillas de masaje son probablemente el complemento más importante que un terapeuta debe poseer y su principal herramienta de trabajo, existiendo varios tipos, como camillas de masaje de altura regulable o fija, con o sin zonas reclinables, de madera o de aluminio, eléctricas, hidráulicas o plegables.

Camillas de masaje

Tipos

Podemos distinguir varios tipos de camillas de masaje:

  • Camillas de masaje de altura fija: la altura no es regulable sino que es fija.
  • Camillas de masaje eléctricas: son camillas de altura regulable cuyo mecanismo de elevación es eléctrico.
  • Camillas de masaje hidráulicas: la altura se regula mediante un mecanismo de accionamiento hidráulico.
  • Camillas de masaje plegables: son camillas portátiles diseñadas para ser fácilmente plegables y transportables. Es importante que la camilla disponga de rigidez y estabilidad, y al mismo tiempo que tenga el mínimo peso y volumen plegada. Una funda de transporte facilitará su traslado.
  • Sillas de masaje: este tipo de sillas, dotadas de reposa-cabezas ergonómico con apertura facial, silla torácica amovible, brazo pendiente y proclive, asiento ajustable en altura, apoyo para las piernas, pies antipatinazo y revestimiento de espuma, garantizan un acceso óptimo a la espalda y los brazos.
  • Tablas de inversión: permiten aplicar terapias de inversión, que producen una descompresión general de las articulaciones y la columna.

Características

Veamos los principales aspectos a tener en cuenta en las camillas de masaje.

  • Camilla fija o portátil: según dónde se desarrolle el trabajo será más conveniente una camilla fija o portátil. Si el trabajo se realiza siempre en la consulta, son preferibles las camillas de masaje fijas, más sólidas, grandes, cómodas y duraderas. Si se visita a los pacientes a domicilio, son más adecuadas las camillas de masaje plegables, teniendo en cuenta que cuanto más ligera sea menos funcionalidades tendrá.
  • Altura regulable o fija: las camillas de masaje de altura regulable se adaptan mejor a la altura del masajista y a las necesidades de cada tratamiento.
  • Zonas reclinables: son preferibles las camillas de masaje de al menos dos cuerpos, para que el respaldo sea regulable. Generalmente el accionamiento de los respaldo suele ser mecánico, mediante palancas.
  • Material: la estructura de las camillas de masaje suele ser madera o aluminio, ambos materiales ligeros y de calidad.
  • Anchura: las camillas de masaje anchas son más sólidas y más cómodas para el paciente, pero son más pesadas, factor a tener en cuenta en camillas plegables.
  • Estabilidad: las camillas de masaje deben ser estables, rígidas y resistentes, con una construcción robusta.
  • Ruedas: facilitan el traslado y conviene que sean escamoteables.
  • Recubrimiento: debe ser acolchado pero no demasiado blando, con tapizado antiadherente y fácil de limpiar.
  • Accesorios: son preferibles las camillas con accesorios para tratamientos, como rodillo, cuña postural, cojín cervical, cojín media luna, cabezal con elevación o tapón facial.