Pulsómetro en el gimnasio

Para muchos deportistas, el pulsómetro es una parte esencial del equipamiento, ya que medir la frecuencia cardíaca durante la actividad física permite conocer tanto la intensidad del ejercicio como el nivel de forma física, así como el grado de recuperación del esfuerzo. Utilizar pulsómetro en el gimnasio es muy recomendable para programar los entrenamientos y controlar la progresión, e incluso puede ser un factor de motivación.

Pulsometro en el gimnasio

Utilizar pulsómetro en el gimnasio

Monitorizar la frecuencia cardíaca es muy útil para los deportistas, ya que no sólo muestra la intensidad del ejercicio en tiempo real, sino que también indica el nivel de forma física, la capacidad de recuperación y la presencia de fatiga o posibles enfermedades. Además, la frecuencia cardiaca máxima muestra la capacidad cardíaca de cada individuo, y se toma como referencia para establecer las diferentes zonas de entrenamiento.

Respecto a cómo funcionan los pulsómetros, un monitor de ritmo cardíaco se compone básicamente de dos partes:

  • Cinta torácica: incluye el sensor cardíaco y el transmisor. Consiste en una banda elástica colocada alrededor del pecho.
  • Receptor: recibe la señal y muestra la medición. Puede venir en forma de reloj de pulsera, con un enganche para ser colocado en el manillar de la bicicleta. Muchos modelos carecen de receptor propiamente dicho, actuando el smartphone como tal.

Aunque muchas personas piensan que los pulsómetros son otro aparato más que añadir al ya numeroso equipo del deportista, su uso proporciona muchas ventajas a la hora de programar los entrenamientos. Para los deportistas profesionales el pulsómetro es algo esencial, y cada vez más aficionados lo utilizan tanto si salen a correr o pedalear, como si participan en actividades en el gimnasio, tanto en solitario como en grupo.

Conocer la frecuencia cardíaca en reposo, durante el ejercicio, en el punto de máximo esfuerzo y en la etapa de reposo, así como su tasa de variación, es básico para determinar no sólo la forma física del deportista, sino también para establecer cuál es el límite de su rendimiento y su capacidad para recuperarse del esfuerzo. La frecuencia cardíaca también es un indicador de fatiga y permite detectar la presencia de posibles enfermedades.

Además, aunque los pulsómetros más básicos únicamente indican la frecuencia cardiaca en un momento dado, los modelos más avanzados cuentan con características adicionales que incluyen muchas otras funciones, como frecuencia cardíaca media, frecuencia cardíaca máxima, zonas de entrenamiento, rutinas programables, alarma sonora que se activa cuando el usuario alcanza o supera el objetivo de zona cardíaca predeterminado, registro de sesiones, conexión con PC o teléfono móvil, test de aptitud o contador de calorías quemadas, entre otras. Algunos modelos más sofisticados incluyen prestaciones como podómetro, GPS o conectividad inalámbrica.

Por otra parte, en muchas ocasiones vemos que algunos pulsómetros son compatibles con las máquinas del gimnasio. Muchos gimnasios y centros de fitness disponen en sus instalaciones de máquinas de gimnasio compatibles con el protocolo ANT+, que permite vincular diferentes equipos electrónicos para que trabajen conjuntamente.

Si disponemos de un pulsómetro que soporte la tecnología ANT+ y utilizamos un aparato de fitness, tal como una como cinta de correr, bicicleta de spinning, máquina de remo o elíptica, que luzca el logotipo ANT+ que indica que el equipo es compatible con el protocolo, podremos utilizar la banda de pecho del pulsómetro personal de tal forma que la lectura se visualice en la pantalla de la máquina de gimnasio.

A la hora de adquirir un pulsómetro, si pensamos utilizarlo vinculado a las máquinas de fitness del gimnasio, debemos tener en cuenta que si el pulsómetro envía sus datos sin codificar es posible que aparezcan interferencias con otros equipos que estén funcionando en las cercanías, por lo que la señal que se visualice en la pantalla puede ser errónea. Para evitarlo, es conveniente comprar un pulsómetro codificado, ya que proporcionará mayor fiabilidad.

Como vemos, el uso de pulsómetro durante la práctica deportiva en general, y en el gimnasio en particular, ofrece numerosas ventajas y es muy recomendable, no sólo para los deportistas de élite sino también para los aficionados al deporte, y especialmente para aquellas personas que han decidido dejar atrás el sedentarismo y enfundarse el chándal. El pulsómetro es un excelente indicador para conocer cómo responde el cuerpo al esfuerzo y saber dosificarse y cuándo se debe bajar el ritmo. Además, seguir los progresos anima a seguir haciendo deporte.