Tipo de interés

El tipo de interés, tasa de interés o simplemente interés, es un índice que se expresa generalmente como un porcentaje, que mide la rentabilidad de los ahorros o el coste de un crédito. Dada una cantidad de dinero y un plazo, el interés indica qué porcentaje de ese dinero se obtendrá como beneficio o habrá que pagar, al término del plazo fijado para su uso o devolución.

Tipo de interes

Qué es el tipo de interés

Los tipos de interés son índices porcentuales a través de los que se mide la rentabilidad de los ahorros y los costes de un crédito con cancelación en el futuro.

En el caso de los ahorros, el interés se calcula como beneficio inherente a la cantidad y al tiempo en que estos ahorros están a disposición de una entidad. En el caso de los créditos, el interés representa un coste para el perceptor del mismo, por la facilidad de pago que implica cancelar una deuda a plazos.

Básicamente, la tasa de interés representa un balance entre el riesgo y la posible ganancia de la utilización de una suma de dinero en una situación y tiempo determinado.

Por ello, el tipo de interés asociado a cada clase de activos depende de factores como las previsiones de inflación, el riesgo de la inversión y la liquidez. Así, los inversores exigen un tipo de interés mayor como contrapartida por asumir mayores riesgos o cuanto menos líquido sea el activo o por inversiones a mayor plazo.

Los tipos de interés pueden medirse y calcularse como el tipo de interés nominal (TIN) o como la Tasa Anual Equivalente (TAE).

Se define al interés nominal (TIN) a aquel porcentaje que se aplica cuando se ejecuta el pago de intereses. El pago de intereses suele ser anual, mensual o hasta diario.

Por ejemplo, un crédito puede tener un interés nominal del 6% anual, pero si se decide aplicar mensualmente, el porcentaje por intereses que deberá pagar el beneficiario del crédito será de 0,5%, lo que anualmente completará el 6% anual nominal. De esa forma, cuando se abonan los intereses de los meses subsiguientes, el interés anual del 6% anual se incrementa, ya que este interés se aplicará sobre lo que se tenía ahorrado más los nuevos intereses.

Por otra parte, la tasa anual equivalente (TAE), incluye el tipo de interés nominal, los gastos y comisiones bancarias y el plazo de la operación. De esta manera, el TAE es una referencia orientativa del coste o rendimiento efectivo de un producto financiero, ya que permite mostrar cuál fue la ganancia al final del año, con las normalizaciones correspondientes y con independencia de los períodos de aplicación y otros factores.

Así, en el ejemplo anterior podemos deducir el TAE de la siguiente forma: un índice TAE de un 6% es equivalente a un interés nominal del 6% aplicado una vez al año. Sin embargo, un interés nominal aplicado mensualmente, pero también de un 6% anual, equivaldrá a un TAE del 6,17%.

En definitiva, tanto para calcular los intereses por nuestros depósitos como para calcular los intereses sobre créditos concedido, debemos recurrir siempre al TAE, que permite comparar con mayor precisión que la referencia nominal el tipo de interés real de la operación.

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