Seguros obligatorios ligados a la hipoteca

Dado que los bancos asocian a sus préstamos hipotecarios otros productos, como seguros, planes de pensión, domiciliaciones o tarjetas, en muchas ocasiones los usuarios creen que los seguros son un requisito exigible por ley para conceder el crédito. Por el contrario, la ley establece que el único seguro obligatorio para suscribir una hipoteca es un seguro que ofrezca la cobertura básica contra inundación, incendio o terremoto.

Seguros obligatorios ligados a la hipoteca

Seguros obligatorios que acompañan a la hipoteca

La mayoría de las entidades financieras exigen como requisito para conceder un crédito hipotecario, la contratación de diversos productos adicionales, entre ellos varios tipos de seguros. En realidad, el único seguro exigible legalmente es un seguro que ofrezca la cobertura básica contra inundación, incendio o desastres naturales.

Pero esta obligación del hipotecado no concede al banco el derecho a obligar a su cliente a adquirir dicho seguro en la aseguradora asociada a la entidad, el hipotecado sólo debe demostrar a la entidad financiera que ha contratado un seguro de este tipo sobre la vivienda hipotecada.

Veamos los principales seguros que suelen asociarse a las ofertas de productos hipotecarios:

  • Seguro contra inundación, incendio o terremoto: este seguro es exigido por los bancos para cubrir los daños del inmueble dado en garantía, en caso de incendio, explosión o fenómenos naturales tales como terremotos, tormentas, inundaciones, riadas o daños provocados por el mar. La cobertura de este seguro es sobre el continente, es decir sobre la casa, por lo que no incluye contenido. El importe del seguro se calcula sobre el "Valor a efectos del seguro" que consta en la tasación. Este seguro es obligatorio no sólo por la seguridad del cliente, sino también por la necesidad de los bancos de utilizar los préstamos hipotecarios como cobertura de los bonos hipotecarios emitidos por ellos.
  • Seguro multirriesgo del hogar: ofrece cobertura contra los muchos percances que pueden ocurrir en una vivienda, pudiendo cubrir diversos aspectos, como el contenido de la casa (muebles, electrodomésticos o joyas), el continente (estructura y construcción de la vivienda), la responsabilidad civil a terceros, la defensa jurídica, accidentes domésticos, robo o actos vandálicos, entre otras coberturas.
  • Seguro de vida: aunque no es obligatorio, los expertos recomiendan contratarlo, porque el solicitante estaría protegido en situaciones de una posible invalidez y su familia de un posible fallecimiento, de tal manera que el seguro sirve para amortizar el préstamo. Este tipo de seguro beneficiaría, también, a la entidad de crédito ya que de no existir seguro podría tener problemas para recuperar el importe del préstamo. El coste de este seguro suele ser elevado y tiende a encarecer notablemente la cuota de una hipoteca. El cliente tiene el derecho de revocar todo seguro de vida cuya duración sea superior a los seis meses.
  • Seguro de protección de pago: asegura al titular de la hipoteca el pago de las cuotas en caso de desempleo, paro o de incapacidad temporal durante cierto período de tiempo.
  • Seguro por tipo de interés: protege de los incrementos del índice utilizado como referencia para calcular el tipo de interés, en el caso de las hipotecas a tipo variable. Este seguro ofrece protección contra el incremento del tipo de interés por encima de un máximo establecido.

Aunque las entidades financieras no pueden obligar a contratar seguros a quien contrata un préstamo hipotecario, en la práctica imponen al solicitante la adquisición de seguros, ya que de no ser así la concesión de la hipoteca será denegada. A pesar de ello, el cliente tiene derecho a cancelar los seguros que considere conveniente una vez firmada la hipoteca o una vez vencida la póliza.

Es habitual que las entidades financieras bonifiquen el tipo de interés en función de los productos adicionales contratados, como los seguros, bonificaciones que deben constar en la escritura del préstamo hipotecario. Si los productos vinculados no bonifican el tipo de interés ni figuran en la escritura, pueden cancelarse posteriormente sin penalizaciones, pero si bonifican el tipo de interés, cada producto asociado que se cancele puede suponer un aumento del tipo de interés y una subida de la cuota, aunque dicho seguro no fuera obligatorio.

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