Motivos por los que un banco puede denegar una hipoteca

Aunque los motivos por los que un banco puede denegar una hipoteca varían entre las distintas entidades financieras e incluso entre distintas sucursales de un mismo banco, los aspectos que usualmente se valoran son la edad del solicitante, la estabilidad profesional, la solvencia económica, las pautas de consumo, la morosidad, la existencia de avalistas, el patrimonio y la necesidad del banco de dar salida a su stock de viviendas.

Motivos por los que un banco puede denegar una hipoteca

Motivos por los que los bancos suelen denegar una hipoteca

La documentación solicitada, los aspectos que se valoran, los criterios a aplicar y los principales argumentos para denegar o conceder un crédito hipotecario varían entre las distintas entidades financieras.

Veamos las principales razones que toman en cuenta la mayoría de los bancos para denegar un crédito hipotecario:

  • Edad del solicitante: la edad es el principal motivo por el cual las entidades financieras deniegan un préstamo hipotecario, ya que si se es demasiado joven acaso no cuente con un amplio historial laboral que avale su estabilidad profesional y capacidad económica futura, y si se es demasiado mayor tendrá algunos factores en contra como son menor esperanza de vida, el aumento de los riesgos de seguro ligados al crédito o el descenso en los ingresos por jubilación. Para que las entidades financieras concedan una hipoteca a un plazo determinado de años, al sumar la edad de quien solicita el crédito con dicho plazo no debe superar los 70 años.
  • Situación familiar: se valorará, entre otros factores, el estado civil, el número de miembros de la familia y la antigüedad en la ciudad de residencia.
  • Estabilidad profesional: al analizar el historial laboral los bancos prevén la estabilidad profesional y la capacidad económica futura para cerciorarse de que el solicitante estará en condiciones de amortizar el préstamo, el cual será denegado si es desempleado, empleado temporal o tiene un empleo mal pagado de baja cualificación. También se evaluará la profesión, el tipo de contrato laboral y la antigüedad en el trabajo.
  • Solvencia económica: las entidades financieras buscan que el solicitante tenga una buena capacidad de gestión de ingresos y gastos, que no tenga dificultades financieras constantes, que carezca de antecedentes de números rojos, que no tenga muchos préstamos o que no haya morosidad en la amortización de los mismos. En caso de que no se cumplan estos requerimientos el préstamo será rechazado. Normalmente las entidades financieras se cercioran de que el solicitante no esté incluido en una lista de morosos de cualquier tipo, ya que figurar en una de ellas (RAI, ASNEF, EQUIFAX) es motivo suficiente denegar el crédito.
  • Stock de viviendas propiedad del banco: si el banco posee un stock de viviendas, es más probable que la hipoteca sea aprobada si se solicita un préstamo para adquirir un piso que sea propiedad de la entidad financiera, ya que el banco dará prioridad a financiar el acceso a estos inmuebles.
  • Avalistas: si no se cuenta con un avalista que pueda responder de la deuda o éste no puede demostrar su solvencia y capacidad financiera, la hipoteca será denegada.
  • Patrimonio: debe contarse con ahorros, acciones, bienes u otras propiedades inmobiliarias, cuya existencia pueda comprobarse mediante las escrituras de la propiedad, contrato de compraventa, nota simple del registro de la propiedad o similares, para permitir a la entidad financiera conocer qué bienes podría embargar en caso de impago.

Es necesario comparar las entidades de crédito para conocer cuál es la que más conviene para obtener el crédito. La mayoría de los bancos ofrecen simuladores que se pueden consultar en Internet, donde se detallan condiciones y requisitos.

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