Cómo comprar un piso al banco

El pinchazo de la burbuja inmobiliaria ha provocado que los bancos se hayan transformado en inmobiliarias, por lo que comprar un piso al banco puede suponer una buena oportunidad y resultar atractivo no sólo por el descuento en el precio, sino también porque es más sencillo conseguir financiación, aunque las condiciones de la hipoteca quizá no sean las mejores.

Como comprar un piso al banco

Consejos para comprar un piso al banco

La crisis del ladrillo e inmobiliaria de los últimos años ha hecho que los bancos se transformen en los propietarios de gran cantidad de viviendas e inmuebles con los que intentan recuperar todo o parte de los millones que prestaron en época de bonanza.

Es por lo dicho que, aun en época de crisis, para los que tienen posibilidades, comprar un piso al banco puede ser una decisión acertada. La gran cantidad de propiedades que han absorbido las entidades y su necesidad de liquidez las ha hecho más receptivas a negociar precios, pese a que intentan mantener los precios de mercado.

Es por esto que aquellos que tengan la intención de comprar un piso al banco pueden encontrar buenas ofertas.

La gestión del capital problemático de los bancos puede provocar caídas bastantes significativas en el precio de la viviendas, lo que se presenta como una oportunidad para intentar negociar la compra de un piso al banco.

Como casi todos los procesos de negociación en la que intervienen factores económicos llenos de turbulencias, la compra de un piso al banco es inherente a una serie de ventajas, pero también de desventajas, por lo que a continuación detallaremos las más significativas.

Las familias con bajo nivel de ahorro pueden adquirir su propia vivienda a través de préstamos hipotecarios con las siguientes ventajas:

  • Una financiación del 100% sobre el costo de la vivienda, y en algunos casos, sin avales ni garantías adicionales.
  • En algunos acuerdos también se llegan a financiar los gastos de compra, tales como pago de impuestos, notaría, gestoría y registros.
  • Un dilatadísimo plazo de amortización, que en algunos casos llega a los 50 años.
  • La posibilidad de flexibilizar el costo de las cuotas mensuales y el plazo para el pago de las mismas. Asimismo, la tasación siempre estará pagada, más allá de la entidad bancaria.
  • Una amplia cartera de pisos a elegir.

Como contrapartida de lo anteriormente expuesto, la compra de una casa al banco también cuenta con algunas desventajas:

  • Con el banco, la negociación del precio del inmueble será menos dúctil que con una inmobiliaria o un particular.
  • El coste de estos inmuebles suelen estar por encima de los precios medios de mercado.
  • La financiación del 100% conlleva unos tipos de interés algo más altos.
  • Los gastos de apertura, que representan alrededor del 10% del valor del inmueble, estarán a cargo del beneficiario.
  • La obligación impuesta por las entidades al perceptor de contratación de otros productos financieros, por ejemplo, seguros.
  • Al no tratarse de pisos nuevos, algunos no se encuentran en el estado ideal.
  • Al ser pisos de segunda mano están sujetos al ITP (Impuesto de Transmisiones Patrimoniales), más gravoso para el propietario que el IVA reducido.