Guía de compra de bicicletas eléctricas

Las bicicletas eléctricas son un medio de transporte mucho más ecológico que el coche para moverse por la ciudad, y además son muy útiles para las personas que quieren acudir al trabajo en bicicleta pero sin llegar sudados. Para disponer de una bicicleta eléctrica disponemos de dos opciones: se puede adquirir completa o bien podemos convertir una bicicleta convencional en eléctrica mediante un kit de conversión.

Guia de compra de bicicletas electricas

Consejos para comprar bicicletas eléctricas

A la hora de comprar o construirnos una bicicleta eléctrica debemos tener en cuenta diversos factores y consideraciones prácticas, ya que existen bicicletas eléctricas para casi todos los tipos de usuario, gustos y necesidades.

Antes que nada, tendremos que elegir entre adquirir una bicicleta eléctrica montada de fábrica o bien comprar un kit de conversión para convertir una bicicleta convencional en eléctrica:

  • Bicicletas eléctricas de fábrica: se adquieren completamente montadas por el fabricante, por lo que el cliente no debe encargarse de realizar ningún tipo de trabajo o ajuste mecánico. Aunque suponen un mayor desembolso económico, ofrecen un mejor rendimiento y un diseño más atractivo, ya que el sistema eléctrico está perfectamente integrado en la parte ciclo ya desde la fase de diseño.
  • Kits de conversión: permiten transformar una bicicleta normal en una bicicleta eléctrica, por lo que resultan muy interesantes para aquellos que no pueden permitirse adquirir un modelo de fábrica, ya que es una opción más económica. Los kits de conversión incluyen motor, controlador y sensor de pedaleo, mientras que otros componentes como el acelerador, las manetas de freno con corte de señal o el sistema de control de asistencia son opcionales. Generalmente son fáciles y rápidos de instalar. La motorización nos permite elegir a nuestro gusto la parte ciclo y si en el futuro cambiamos de bicicleta podemos migrar el sistema motor a la nueva bicicleta.

Por otra parte, debemos tener en cuenta que una bicicleta eléctrica tiene que cumplir varios requisitos para seguir siendo legalmente una bicicleta, como por ejemplo:

  • No debe tener acelerador.
  • El motor sólo se activa cuando se pedalea, prestando asistencia sólo por debajo de 25 km/h.
  • Potencia máxima del motor 250 W nominales.

De esta manera, la bici podrá rodar por las vías públicas sin necesidad de seguro, carnet ni documentación. Además, al tratarse de una bicicleta a todos los efectos, podrá hacer uso de carriles bici y ciclovías sin limitaciones.

Si incumple alguno de estos criterios, ya sea de origen o por haber modificado el producto original a posteriori, el vehículo legalmente dejará de ser una bici y será considerado un ciclomotor, lo que podrá suponernos problemas legales si no está debidamente homologado y matriculado.

Veamos algunos aspectos a tener en cuenta:

  • Las bicis urbanas, de paseo y plegables son las más recomendables para uso en la ciudad.
  • Las bicicleta de montaña son adecuadas para emplear por caminos y senderos, pero no son apropiadas para circular por la ciudad, ya que resultan poco prácticas y los gruesos neumáticos les restan eficiencia.
  • En las bicicleta de uso urbano algunos accesorios son casi imprescindibles, como guardabarros, luces, timbre, cesta o alforjas, así como el espejo retrovisor.
  • Tanto la parte ciclo como el sistema eléctrico debe ser de calidad.
  • Si ya disponemos de una buena bicicleta, una opción muy recomendable es montar un kit para convertirla en eléctrica.
  • Para instalar un kit motor en la rueda delantera, es conveniente que nuestra bici disponga de horquilla fija o una suspensión de alta calidad.
  • Respecto al cuadro, existen cuadros de calidad tanto de aluminio como de acero.
  • En una bicicleta eléctrica el peso es importante, ya que influye directamente en la autonomía, por lo que no debería superar los 25 kg de peso.
  • En cuanto a las baterías, las de plomo son baratas y ofrecen buena autonomía, pero las de litio son más modernas, pequeñas y ligeras. Debemos asegurarnos de que nuestra batería no tiene efecto memoria.
  • Por lo general, los modelos más económicos llevan chasis de acero y batería de plomo, alcanzando un peso de entre 30 y 40 kg, mientras que las bicicletas de mayor calidad llevan cuadro de aluminio o carbono y batería de litio, con un peso de entre 16 y 25 kg.

Por otra parte, es conveniente cerciorarse de la fiabilidad de la empresa que fabrica o comercializa el producto, a fin de que esté debidamente homologado y contemos con soporte técnico que facilite la reparación o sustitución de la parte eléctrica, así como garantía.

También es importante asegurarse de la disponibilidad de repuestos y accesorios, especialmente de baterías, ya que es un componente de vida útil limitada. Si la parte ciclo es estándar podremos repararla o añadirle accesorios con mayor facilidad, como si se tratara de una bicicleta normal.

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