Funcionamiento de las bicicletas eléctricas

Las bicicletas eléctricas funcionan mediante un sistema de pedaleo asistido que incorpora un sensor que detecta el pedaleo o bien la fuerza transmitida a los pedales, de tal manera que cuando el sensor se activa, el sistema proporciona energía al motor que ayuda al pedaleo. Cuando se deja de pedalear, cuando se alcanza determinada velocidad límite o cuando se acciona el freno, el sistema se desactiva y el motor deja de funcionar.

Funcionamiento de las bicicletas electricas

Cómo funcionan las bicicletas eléctricas

En función de la existencia de acelerador, podemos distinguir dos tipos de bicicletas eléctricas:

  • Bicicletas eléctricas sin acelerador: proporcionan pedaleo asistido de funcionamiento automático.
  • Bicicletas eléctricas con acelerador: permiten activar el motor independientemente del pedaleo, como si fuera una moto, lo que facilita maniobras como arrancar en los semáforos.

Las bicicletas eléctricas sin acelerador proporcionan pedaleo asistido y son las que mayor auge están experimentando, debido a legalmente se consideran bicicletas, siempre y cuando su potencia máxima no supere los 250 W y presten asistencia al pedaleo sólo por debajo de 25 km/h.

Por el contrario, las bicicletas eléctricas con acelerador deben homologarse como motocicletas para poder circular por las vías públicas, por lo que no disfrutan de las principales ventajas de las bicicletas eléctricas, ya que requieren permiso, seguro y documentación, además de que no pueden circular por carriles bici. Algunos fabricantes suministran el acelerador como accesorio opcional, para su uso fuera de vías públicas.

En las bicicletas eléctricas sin acelerador, una vez conectado el sistema con una llave, basta con pedalear para mantener el motor en funcionamiento ayudando al ciclista, lo que se denomina pedaleo asistido. La potencia suministrada por el motor se interrumpirá cuando el ciclista deja de pedalear o cuando la velocidad de la bicicleta supere los 25 km/h.

En las bicicletas eléctricas sin acelerador el sistema proporciona energía al motor cuando se activa el sensor que detecta el pedaleo, existiendo dos tipos de sensor:

  • Sensor de movimiento con regulador: un sensor en los pedales detecta que el usuario pedalea y activa el motor. En algunos modelos el nivel de asistencia se puede seleccionar mediante el regulador, contando por lo general con entre 3 y 5 niveles de asistencia, lo que permite un mayor control sobre la asistencia. Este sistema es el más habitual, ya que es muy simple y presenta pocos problemas.
  • Sensor de par: este tipo de bicicletas no sólo detectan que el usuario pedalea, sino también la intensidad de la fuerza que se hace en los pedales, ayudando al pedaleo de forma proporcional. Este sistema proporciona una asistencia suave y progresiva, pero tiene el inconvenientes de que el usuario debe hacer un esfuerzo intenso para conseguir una asistencia elevada. Este sistema está poco extendido, siendo las reparaciones costosas y complicadas.

Aunque la velocidad del motor eléctrico está limitada a 25 km/h, esto no impide alcanzar velocidades superiores, simplemente significa que una vez superados los 25 km/h el usuario únicamente dispone de sus propias fuerzas, por lo que tendrá que hacer un mayor esfuerzo y pedalear con más cadencia si desea avanzar más rápido.

Por otra parte, en las bicicletas eléctricas siempre se tiene la opción de desconectar el sistema eléctrico y pedalear normalmente, sin asistencia. Además, si se desea aligerar la bicicleta para ahorrar peso, por lo general la batería puede desmontarse con facilidad.

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