Bicicleta eléctrica con kit o de fábrica

A la hora de adquirir una bicicleta eléctrica surge la pregunta de si resulta más conveniente adquirir un modelo montado de fábrica o un kit de conversión que nos permita motorizar una bicicleta convencional. Para elegir la mejor opción debemos valorar varios aspectos, como la garantía, la facilidad de instalación, el diseño, el coste económico, los componentes de la parte ciclo o la disponibilidad de baterías de recambio.

Bicicleta electrica con kit o de fabrica

Comparativa entre bicicleta eléctrica con kit y de fábrica

Las bicicletas eléctricas de fábrica se adquieren completas con todos sus componentes instalados por el propio fabricante, mientras que un kit de conversión permite transformar una bicicleta convencional en un vehículo eléctrico mediante la adaptación de un motor eléctrico.

Veamos algunas cuestiones importantes a la hora de decidir si adquirir una de las bicicletas eléctricas de fábrica que existen en el mercado o si es preferible transformar la que ya tenemos en eléctrica:

  • Garantía: debemos tener en cuenta que en las bicicleta eléctricas montadas de fábrica la garantía incluye tanto la parte ciclo como el sistema eléctrico de motorización. Por el contrario, los kits de conversión pueden generar problemas con la garantía de la bicicleta original.
  • Instalación: en las bicicletas eléctricas de fábrica el comprador no necesita realizar ningún tipo de instalación o trabajo mecánico en la bicicleta, por lo que las bicicletas eléctricas de fábrica resultan muy apropiadas para aquellos que carecen de conocimientos de mecánica de la bicicleta o no están muy habituados a los trabajos manuales. Respecto a los kits de conversión, no son difíciles de instalar ni se necesitan herramientas especiales, pero hace falta tener cierta pericia en mecánica de bicicletas.
  • Diseño: las bicicletas eléctricas de fábrica ofrecen una estética más atractiva, ya que el sistema eléctrico de motorización está totalmente integrado en la parte ciclo ya desde la fase de diseño, mientras que un kit motor es un componente añadido a posteriori, por lo que la estética resultante puede resultar poco coherente.
  • Coste: la motorización de una bicicleta mediante un kit de conversión resulta más económica que la adquisición de un modelo montado de fábrica, pudiendo llegar a suponer un 40% o 50% de diferencia.
  • Componentes y parte ciclo: en las bicicletas eléctricas de fábrica no se puede elegir la parte ciclo, ya que viene determinada por el propio fabricante, mientras que la conversión permite una completa libertad de elección de componentes y estructura de la bicicleta.
  • Batería: en los kits la batería y el controlador no suelen quedar tan protegidos como en los modelos de fábrica, lo que puede suponer un problema si se mojan.
  • Cambio de bicicleta: en los kits podemos migrar el sistema motor si en el futuro cambiamos de bicicleta, cosa que no es posible o es muy difícil en los modelos de fábrica.
  • Legalidad: las bicicletas eléctricas montadas en fábrica cumplen escrupulosamente la normativa vigente, en lo referente a una potencia máxima de 250 W y asistencia sólo hasta 25 km/h, y en caso de adquirir un modelo con motor y velocidad superiores incluirá los papeles necesarios para poderlo matricular como ciclomotor. Los kits de conversión por lo general son acordes con la normativa legal, aunque existen modelos que superan esas cifras de potencia y tienen que ser limitados para poder usarse en vías públicas legalmente.

A la hora de escoger una bicicleta eléctrica, ya sea montada en fábrica o un kit motor, tenemos que tener presentes diversos factores además del precio, como el peso, la calidad de los componentes, el soporte técnico, las condiciones de la garantía y la posibilidad de reposición de baterías.

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