Portafolio fotográfico

Un portafolio fotográfico es una colección fotográfica del trabajo realizado, y su principal función es presentar el trabajo de un fotógrafo, por lo que, dependiendo del trabajo al que se presente como candidato, es lógico tener varios portafolios fotográficos, orientados a diferentes sectores. Actualmente, los album digitales permiten crear portafolios específicos rápidamente, pudiendo así adaptarlos a cada ocasión.

Portafolio fotografico

Características del portafolio fotográfico

Se reconoce a un portafolios fotográfico por ser una colección de fotografías que el profesional ha decidido agrupar, fundamentalmente como una prueba de producción fotográfica propia.

Generalmente, la confección de un portafolios fotográfico tiene como misión principal servir de Curriculum Vitae visual, pero de la práctica constituye además la forma más profesional de mostrar el estilo particular y personal de trabajo cuando algún headhunter o interesado en las habilidades del fotógrafo lo requieran.

Cuando se trata de profesionales consolidados, el portafolios fotográfico cumple una función de referencia, con el fin de que los clientes reales y potenciales puedan guiarse sobre los múltiples recursos visuales a la hora de solicitar un trabajo.

El portafolios fotográfico, sobre todo cuando se diseña para exponer y competir, exige un alto grado de pericia en la selección de las imágenes. El experto puede contar con un archivo innumerable de fotografías conseguidas en eventos, viajes, encargos laborales, inspiraciones personales o reportajes fotográficos, pero de cara a generar un impacto visual directo e inmediato, debe tener el criterio y conocimiento suficiente para lograr ese objetivo. A veces las combinaciones y contrastes entre imágenes dentro del mismo portafolios, tienen un valor extra que no reúne una similitud permanente y constante de temas.

Cuando surge la pregunta de cómo presentar nuestro portafolios fotográfico, hay que decir que, en opinión de muchos profesionales, no hay forma de superar una presentación basada en la formalidad y prestancia que aporta un portafolios clásico impreso en papel, con calidad en las hojas, fotos, encuadernado, colores y tamaños.

Pese a esta preferencia, nunca se debe renunciar a tener uno o varios portafolios en formatos como el HTML, galería personal o web fotográfica propia.

Se podrían enumerar gran cantidad de recomendaciones para la confección y presentación de un portafolios fotográfico, pero si se deben reseñar las más importantes se sugiere:

  • Cuidar en detalle la calidad de materiales, diseño, encuadernación y estilo.
  • Evitar tanto la escasez como el exceso en el número de páginas o fotos.
  • Referenciar con claridad los datos de contexto, tema y circunstancias en las que se produjo la imagen.
  • Evitar exponer fotos extravagantes y con colores excesivamente fuertes, excepto que la situación lo requiera.
  • Seleccionar siempre fotografías que puedan destacar o impactar por algo. Evitar los simplismos repetitivos.
  • Presentar buenas secuencias cronológicas de hechos cuando el objetivo lo demande.

Hoy en día, los album digitales permiten crear portafolios fotográficos impresos de alta calidad rápidamente, por lo que suponen una herramienta de indudable valor para el fotógrafo, que puede adaptar su portafolios específicamente a cada cliente o presentación.