Cepillos de dientes manuales

Un cepillo de dientes manual es un cepillo de dientes operado manualmente por el usuario. Para una mejor higiene bucal, se recomiendan los cepillos de dientes manuales con mango recto antideslizante, cabezal pequeño para poder llegar a áreas pequeñas de difícil acceso, cuello recto para facilitar el correcto posicionamiento del cepillo y filamentos suaves para evitar dañar la capa de esmalte dental o irritar las encías.

Cepillos de dientes manuales

Características de los cepillos de dientes manuales

El primer cepillo de dientes manual similar a los actuales, con cerdas de nylon, fue comercializado por Dupont en 1938. Llegó a ser popular y proporcionaba una buena higiene dental, pero tenía el inconveniente de que sus cerdas eran muy duras, por lo que incluso lastimaban las encías. En 1950 Dupont lanzó un cepillo dental con cerdas de nylon perfeccionadas más suaves, lo que permitía realizar la limpieza de los dientes sin ninguna molestia, siendo además más barato y accesible.

Los cepillos de dientes manuales se componen de cuatro partes:

  • Mango: el mango de los cepillos de dientes manuales sirve para sujetarlo y suele ser recto. Debe tener algún relieve antideslizante y alojarse con comodidad en la palma de la mano. Su tamaño debe ser adecuado para la edad de la persona que lo utilizará. Por lo general, el diseño del mango repercute en la comodidad y facilidad de uso del cepillo, pero no en la eficacia del cepillado.
  • Cuello: el cuello del cepillo es la prolongación del mango, que lo une al cabezal. Existen distintos tipos, tanto rectos como angulados, aunque por lo general el cuello de diseño recto es el que mejor posicionamiento proporciona al cepillo y el que permite una técnica de cepillado más eficaz.
  • Cabezal: es la parte donde se insertan las cerdas o filamentos encargados de la función limpiadora. Puesto que el cabezal debe adentrarse profundamente en la boca para acceder a zonas pequeñas y rincones de difícil acceso, es conveniente que sea pequeño y preferiblemente plano.
  • Filamentos o cerdas: son los encargados de realizar la función limpiadora del cepillo de dientes. Los grupos de filamentos deben dejar espacios entre ellos para que no se anulen durante la función limpiadora. Se recomienda el uso de filamentos suaves para evitar dañar la capa de esmalte dental o irritar las encías.

Por lo que se refiere a la dureza de los filamentos, los cepillos de dientes manuales se comercializan con diferentes tipos de cerdas. No existe ninguna normativa que defina un estándar acerca de la dureza de las cerdas, pero los cepillos de dientes manuales suelen clasificarse según la dureza de las cerdas en Suave, Medio y Duro.

La mayoría de los dentistas consideran que unas cerdas demasiado duras pueden irritar las encías o dañar la capa de esmalte dental, por lo que se recomienda utilizar cepillos de cerdas más suaves. Además, si son suaves son más flexibles, por lo que permiten limpiar mejor entre los dientes y bajo el cuello de los dientes.

Además de los cepillos de dientes manuales convencionales, existen diversos tipos de cepillos manuales específicos para diferentes tareas, diseñados para puentes, coronas o aparatos, así como cepillos con filamentos en ángulo, cepillos que vibran o cepillos interproximales.

No sólo la falta de higiene bucal es dañina para los dientes, sino que también una higiene bucal incorrecta puede ser perjudicial para los mismos. Veamos algunos consejos para el correcto uso de los cepillos de dientes manuales:

  • Es conveniente cepillarse los dientes sin presionar en exceso horizontalmente sobre los dientes cerca de la línea de las encías.
  • Conviene asegurarse de no presionar el cepillo sobre los dientes con demasiada agresividad.
  • Se debe evitar utilizar una pasta de dientes demasiado abrasiva.
  • Se recomienda esperar 30 minutos como mínimo antes de cepillarse los dientes después del consumo de alimentos o bebidas ácidas.
  • Los cepillos de dientes más duros pueden reducir la placa de manera más eficiente, pero son más dañinos para los dientes y las encías.
  • Se considera que utilizar un cepillo de dientes de dureza media o suave durante un tiempo de limpieza más largo, proporciona el mejor equilibrio entre limpieza y salud de las encías y los dientes.
  • Se recomienda no compartir con otras personas el cepillo de dientes, ya que existe el riesgo de contagio de enfermedades transmisibles por la sangre, como la hepatitis C.
  • Después de usar el cepillo de dientes es recomendable enjuagarlo con agua, sacudirlo y dejar que se seque al aire.
  • Las cerdas dobladas y/o desgastadas pueden disminuir la eficacia del cepillado, por lo que se recomienda renovar el cepillo de dientes cuando las cerdas se vean desgastadas, por lo general cada 3 o 4 meses.

Respecto a la eficacia de los cepillos de dientes manuales, es muy similar a la de los cepillos dentales eléctricos, siempre y cuando el cepillado se ejecute correctamente y el cepillo manual esté en buen estado.

Artículos en la categoría "Cepillos de dientes"

  1. Cepillos de dientes eléctricos
  2. Cepillos de dientes manuales
  3. Cepillo de dientes eléctrico o manual

Los comentarios están cerrados